Comentario de un fragmento del Cantar de Mio Cid
De este modo lo mandaron los Infantes de Carrión : que atrás ninguno quedase, fuese mujer o varón, a no ser sus dos esposas, doña Elvira y doña Sol, que querían recrearse con ellas a su sabor. Todos los demás se han ido, los cuatro solos ¡por Dios! ¡Cuánto mal que imaginaron los Infantes de Carrión ! - Tenedlo así por muy cierto, doña Elvira y doña Sol. Aquí os escarneceremos en este fiero rincón, y nosotros nos iremos; dejadas seréis las dos. Ninguna parte tendréis de las tierras de Carrión . Estas noticias irán a ese Cid Campeador. Ahora nos vengaremos por la afrenta del león. Allí las pieles y mantos quitáronles a las dos; sólo camisas de seda sobre el cuerpo les quedó. Espuelas tienen calzadas los traidores de Carrión ; en sus manos cogen cinchas, muy fuertes y duras son. Cuando esto vieron las dueñas, les hablaba doña Sol: - ¡Ay don Diego y don Fernando! esto os rogamos, por Dios: ya que tenéis dos espadas, que tan cortadoras son, (a una la dice Colada y a l...