viernes, 25 de mayo de 2018

COMENTARIO DE TEXTO DE UN FRAGMENTO DE LA TABERNA FANTÁSTICA DE ALFONSO SASTRE


CARBURO.– ¿Y ha venido el Rogelio? (LUIS no responde.) ¿Eh tú?
LUIS.– (Evasivo.) Aquí sí que ha estado. (Silencio.) ¿Qué te pasa con él?
CARBURO.– Pasarme, nada. Es a él al que le va a pasar. ¿Ha dicho algo de volver?
LUIS.– No, no ha dicho nada.
CARBURO.– A lo mejor vuelve, ¿no, tú?
LUIS.– No creo, porque anda por ahí la Guardia Civil.
CARBURO.– Sigue en busca y captura, claro.
LUIS.– Creo que sí.
CARBURO.– ¡Pero si él estaba en El Espinar cuando lo del guardia! ¡Qué cosas hay que ver!
LUIS.– ¡Ah!, yo no sé nada de eso. Ni ganas; yo estoy en lo mío.
CARBURO.– Por mí que lo maten, imagina. ¡Si no lo matan ellos, voy a ser yo! Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa.
LUIS.– Yo ni entro ni salgo.
CARBURO.– Es que ya parece que decir quinquillero es como decir hijo de puta; ¡y eso tampoco! En ese oficio, que tú lo sabes, los hay tan honrados como el que más. Y tan trabajadores como el más currante. Y además, ¿qué palabra es ésa de quinquilleros? Ni que fueran gitanos.
LUIS.– ¿Ni que fueran?
CARBURO.– ¿Está mal lo que he dicho?
LUIS.– ¿Qué pasa, que tú no te consideras del oficio? Como dices «ni que fueran...».
CARBURO.– ¡Pues no hace poco que yo dejé la caja!
LUIS.– Eso ya lo sé, pero lo llevas en la sangre, ¿o no?, y a ver toda tu familia lo que es.
CARBURO.– Y a mucha honra.
LUIS.– Pues por eso.
CARBURO.– ¡Anda éste!
 LUIS.– ¿Qué pasa con éste?
CARBURO.– ¡Se cree que yo me voy a avergonzar por haberme ganado la vida con la caja! Y con la quincalla. Y con el carro por esos pueblos. Y a mucha honra, ya te digo. Y mi madre, sillera de toda la vida, y vendedora.
LUIS.– Pues ya  está.
CARBURO.– ¡Pero que ya está!
LUIS.– ¿Y yo qué digo?
CARBURO.– Que no lo dudes; es lo que digo yo.
LUIS.– (Lo echa a broma.) Como te aplique el código, verás.
CARBURO.– A mí ni código ni San Código. (LUIS saca una enorme estaca de detrás del mostrador.)
LUIS.– (Sonríe.) ¿Decías algo?
CARBURO.– (Con buen humor.) Joder, qué porra.
LUIS.– Es un mataquinquis.
CARBURO.– Tú siempre con tus cosas.


1. Estructura externa. 2. Estructura interna. 3. Tema. 4. Resumen. 5. Características literarias propias del teatro del Realismos social y de Alfonso Sastre presentes en este poema. 6. Comentario de las principales figuras literarias del texto. 7. Valoración personal sobre el/los tema/s del fragmento y de la obra.

1. Estructura externa.
El texto es un fragmento en prosa de la obra teatral de Alfonso Sastre titulada La taberna fantástica. Como obra dramática, el discurso predominante es el diálogo teatral, con las correspondientes acotaciones, normalmente descriptivas.

2. Estructura interna.
Según el contenido o asuntos de los que hablan Luis, el tabernero, y Carburo, uno de los clientes, podemos dividir el texto en las siguientes partes:
1ª De la línea 1 a las 8: Interés de Carburo por saber si el Rogelio había aparecido por el local.
2ª De la línea 9 a la 13: Reconocimiento por parte de Carburo de que la acusación sobre Rogelio de participar en la muerte de un guardia civil es falsa.
3ª De la línea 14 a la 28: Defensa de Carburo de los quinquilleros y exhibición de orgullo por pertenecer a esta minoría, a pesar de que en esos momentos realiza un oficio que no es el habitual.
4ª De la línea 29 a la 39: Trifulca entre el tabernero y Carburo por poner en duda Luis la condición de merchero de Carburo, que se acaba cuando el cantinero amenaza con un palo al cliente.

3. Tema.
Exaltación por parte de Carburo de su condición de quinquillero.

4. Resumen.
El texto reproduce la conversación entre Luis, el dueño de una taberna que se llama El Gato Negro, y un cliente llamado Carburo. Éste pregunta por un compañero de etnia llamado Rogelio. El tabernero no colabora demasiado por intuir que los dos tienen algún asunto pendiente que van a resolver violentamente. Así lo manifiesta el cliente que, a pesar del conflicto entre ellos, reconoce que Rogelio está huyendo de la justicia por un delito que no cometió. En esta tesitura, ante la duda de Luis de que Carburo ya no es un quinquillero, éste exalta la laboriosidad y nobleza de su pueblo. La subida de tono de su conversación es resuelta con la amenaza de Luis de sacar un garrote para apalear al quinqui.

5. Características literarias propias del teatro del Realismos social y de Alfonso Sastre presentes en este fragmento.
Durante los años del Realismo social, los escritores no se van a centrar en sus problemas personales, sino en los de la sociedad en general. En un primer momento, intentan presentar con objetividad la vida colectiva española y sus conflictos, los ambientes concretos del trabajo, de las profesiones… El texto que se comenta pertenece a esta primera etapa: refleja la vida miserable de una barriada de chabolas del Madrid de los años cincuenta donde vive la población más pobre e, incluso, marginal. Los personajes que aparecen en la obra trabajan en una trapería, son escayolistas, vendedores ambulantes o, simplemente, como si fueran pícaros, son indigentes que falsamente explotan alguna deficiencia física, -por ejemplo, una supuesta ceguera-, para conmover a las personas y despertar su caridad dejando algo de limosna.  
En la obra no se observa una protesta o denuncia directas de la situación social, aunque el autor muestra simpatía por los quinquilleros. Esa simpatía es quizá fruto de la lástima que siente por unas personas cuyo destino va a ser trágico. Desde el comienzo de la obra, el autor prepara al oyente para que éste soporte un final luctuoso. Si al principio de la obra, el lector se inclina a pensar que los personajes son los protagonistas de un sainete, poco a poco, sobre todo, a partir de la segunda parte, se percata de que son personas que viven un drama en el que el horizonte no es halagüeño. Y en la desgracia de ellos, el lector encuentra la empatía con el personaje.
Por otra parte, los dramaturgos del Realismo social creían que su labor podía ayudar a mejorar la sociedad. Esta labor transformadora se puede observar en el momento VIII y último, en la conversación de Badila y Caco, con una clara simbología. En la penuria de su vida personal, piltrafas a consecuencia de la bebida, son conscientes de la inutilidad de su existencia, cuando los dos reconocen que no saben leer el mensaje escrito con tiza en una pizarra que acaban de encontrar: MAÑANA SERÁ OTRO DÍA. La moraleja es clara: desde la acera, aún borrachos, observan las luces de los bloques de pisos donde vive la gente que ha medrado; ellos, en cambio, viven todavía en chabolas. El cambio de vida solo es posible con la formación académica aprendiendo como primer paso a leer.
La descripción de ambientes se consigue gracias a la reproducción fiel del habla jergal de los personajes: los quinquis y de otras personas marginales.

6. Comentario de las principales figuras literarias del texto.
Muchas de las figuras que se comentan a continuación son propias de la riqueza expresiva del argot callejero.
FIGURA
Línea
CITA
COMENTARIO
Polisíndeton
26/28
Y con la quincalla. Y con el carro por esos pueblos. Y a mucha honra, ya te digo. Y mi madre, sillera de toda la vida, y vendedora.
Acumulación de conjunciones copulativas. Además, hay un paralelismo. Con la presencia de la conjunción y, y la separación de los enunciados con punto, se resaltan todos los elementos propios del oficio, con lo cual se pondera la condición de quinquillero.
Hipérbaton
2
Aquí sí que ha estado.
Se anticipa el adverbio para recalcar que ya no está.
Paralelismo
15 y 16
los hay tan honrados como el que más. Y tan trabajadores como el más currante.
Se repite la misma estructura sintáctica
Elipsis
27 y 28
Y mi madre, sillera de toda la vida
Se suprime el verbo copulativo ha sido, con lo que se consigue la unión más estrecha entre del atributo al sujeto sin la presencia del verbo.
Símil
14
Es que ya parece que decir quinquillero es como decir hijo de puta
Carburo intenta separar a los quinquilleros de personas sin escrúpulos morales.
Metáfora
38
Luis.- Es un mataquinquis
El término metafórico, mataquinquis, se refiere al término real estaca o palo, con el cual amenaza Luis a Carburo.
33
Como te aplique el código
El término real es como te arree con la estaca.
Metonimia
20
¡Pues no hace poco que yo dejé la caja!
Se utiliza un instrumento necesario del oficio de quinquillero por el propio oficio. Se refiere que hasta hace poco ejercía ese oficio.
Del mismo modo podemos considerar ganarse la vida con la quincalla y con el carro, que encontramos a continuación.
Personificación

34
Ni código ni San Código
Se aplica la cualidad de la santificación, propia de las personas, a un objeto.


lunes, 21 de mayo de 2018

Esquema del tema 7. El siglo XX: Literatura de postguerra.


1. Características generales del Realismo existencial (1939/1950)
-Panorama desolador (que provoca dolor y angustia):
         -falta de libertad ideológica,
         -la población vive en la miseria y pasa hambre.
-Hay dos grupos de escritores:
            -los que están de acuerdo con la dictadura, (literatura arraigada), que se refleja de la siguiente manera en su literatura:
- adoptando un tono heroico y ensalzando a los sublevados cuando se refiere a la Guerra Civil.
- recurriendo al pasado imperial español para ensalzar el orden presente
-los que no tienen esperanza de que la situación del país mejore en el presente y el futuro, (literatura desarraigada). Su literatura muestra:
-la lucha por vivir en tiempos de angustia y dolor, de falta de fe en el futuro. Esta es la literatura existencialista.

2. Rasgos característicos de la poesía existencial y poetas más representativos:
- Rasgos característicos de la poesía:
-Los poetas de este movimiento comienzan a publicar en la revista "Espadaña", publicada en León desde 1944.
-Temas de su poesía:
-Presencia de la muerte, la tristeza, la soledad y la desesperación.
-La búsqueda de la fe religiosa o del amor.
-Concepción de la existencia/vida como lucha contra las circunstancias adversas.
-Conflictos personales con respecto a la concepción de su propia vida.
-El lenguaje utilizado es desgarrado, casi violento.
-Poetas y obras:
-José Luis Hidalgo: su obra principal es Los muertos, publicada después de su muerte en 1947.
-José Hierro (1922): sus dos obras más importantes son Quinta del 42 (1952) y Cuanto sé de mí (1959).

3.    Rasgos característicos de la novela y el teatro existencial y autores más representativos:
-       Rasgos característicos de la novela.
-Argumentos: encontramos personajes en su lucha contra el destino o para sobrevivir.
-Ambientadas en la Guerra Civil o en los años inmediatos a ella.
-Novelistas y sus obras más importantes:
- Camilo José Cela con las siguientes novelas: La familia de Pascual Duarte (1942).
- Carmen Laforet con Nada (1944).
- Miguel Delibes con La sombra del ciprés es alargada (1949)

-       Rasgos característicos del teatro.
En el teatro español de posguerra encontramos las siguientes modalidades:
-La comedia, a veces ligeramente crítica, pretende ante todo entretener.
-El Realismo existencial, preocupado por la condición humana y la existencia del individuo.
ESCRITORES:
-Antonio Buero Vallejo, con Historia de una escalera, 1949.
-Alfonso Sastre, con Escuadra hacia la muerte, 1953.
-El teatro de humor:
-Renueva el humor mediante situaciones inverosímiles, anécdotas poco convencionales y un lenguaje lleno de agudezas y de ingenio.
-Adoptan un tono crítico contra la burguesía.
-DRAMATURGOS:
-Enrique Jardiel Poncela con Angelina o el honor de un brigadier (1934), Cuatro corazones con freno y marcha atrás (1936) y Eloísa está debajo de un almendro (1940)
-Miguel Mihura, con Tres sombreros de copa (1932).


4. Características generales del Realismo social (1950-1968)
-Los escritores salen de sus angustias interiores y contemplan lo que ocurre en la calle.
-Intentan presentar con objetividad la vida colectiva española y sus conflictos, los ambientes concretos del trabajo, de las profesiones, del campo o de la ciudad.
-Expresan un tono enérgico de (1) testimonio, (2) de protesta o denuncia de la situación social.
-Creen que la literatura puede transformar/mejorar la sociedad.

5. Características y autores de la poesía del Realismo social.
-Características:
-Denuncian la marginación, el paro, la falta de libertad…
-Exigen justicia y paz para España.
-Comparten su poesía sus versos con el pueblo.
-Escriben con un lenguaje transparente.
-Poetas:
-Blas de Otero, etapas de su obra poética:
-la primera, existencialista: búsqueda angustiosa de Dios, del amor y del sentido de la existencia.
-Libros: Ángel fieramente humano (1950).
-la segunda, dentro del Realismo social: muestra su compromiso social, su solidaridad con los problemas colectivos y de España.
-Libros: Pido la paz y la palabra (1955).
-la tercera, etapa dentro del Experimentalismo, con la obra: Hojas de Madrid.
-Gabriel Celaya (1911-1990).
-Las dos características fundamentales son el fuerte compromiso social y su voluntario prosaísmo.
–Libros: Las cartas boca arriba (1951) y Cantos íberos (1955).
-Poetas jóvenes:
-Ángel González, José Ángel Valente, Jaime Gil de Biedma y José Agustín Goytisolo (Generación de medio siglo o Generación del 50).

6. Características y autores de la novela del Realismo social:
-Características: muestran la realidad colectiva española.
-Dos etapas:
-Primera fase, narradores surgidos en la década de 1950:
-Aportan un mayor compromiso crítico y denuncia.
-Creen que la literatura puede cambiar la sociedad y solucionar sus problemas.
-Utilizan de nuevas técnicas narrativas:
-la no intervención del autor en los personajes (ocultamiento del narrador, que actúa como una cámara cinematográfica).
-la omnipresencia de los diálogos.
-el desarrollo de la trama mediante métodos conductistas basados en el esquema estímulo respuesta.
-la estructuración del texto en secuencias como en el cine.
-Novelistas:
-Jesús Fernández Santos con Los bravos (1954)
-Rafael Sánchez Ferlosio con El Jarama (1956).
-Segunda fase del Realismo social iniciada en 1962 con la publicación de Tiempo de silencio, de Luis Martín Santos:
-Esta novela influyó en todos los novelistas de la época.
-Aporta cambios formales significativos:
-El monólogo interior (transcripción del pensamiento del personaje).
-El perspectivismo.
-El contrapunto (acciones paralelas).
-El desorden temporal.
-El narrador se convierte en intérprete de la acción y deja de ser mero observador.
-Novelistas:
-Juan Goytisolo, con Señas de identidad, 1966).
-Juan Marsé con Últimas tardes con Teresa (1966).

7. Características y autores del teatro del Realismo social.
-Características:
-Sufrió las consecuencias de la censura obligando a los autores a simular los mensajes políticos e ideológicos.
-Autores:
-Antonio Buero Vallejo (1916-2000), con Historia de una escalera (1949), que refleja un mundo gris de vecinos, con sus ilusiones y fracasos que se repiten generación tras generación.
-Alfonso Sastre, con La taberna fantástica.


martes, 8 de mayo de 2018

Oración 26


Comentario crítico de la columna "Habitación propia" de IMMA MONSÓ


Les confesaré algo que jamás un hombre podría contar en este espacio sin ser calificado de machista recalcitrante o, cuando menos, de micromachista. Pasé mi infancia y primera juventud sin colaborar nunca en las tareas del hogar. Al igual que les ocurre a muchos hombres, no las veía como algo despreciable. Tampoco es que las viera como algo sin valor: literalmente, no las veía. Mi madre se levantaba a las cinco de la mañana a ordenar, guisar, lavar la ropa. Amortiguado por las puertas cerradas, el sonido del extractor de humos o del grifo del lavadero arrullaba mi dulce despertar. A veces me preguntaba qué sería ese ruido, pero nunca me levanté a ver. Prefería imaginar que un arroyo cristalino discurría por una verde pradera mientras yo, sobre la hierba mullida, escuchaba la fresca sonoridad del agua y el susurro de las hojas del extractor. Por otra parte, ¿cómo podría haber sospechado que en una casa con sólo dos personas hubiera tanto que cocinar y tanta ropa que lavar?
Alrededor de las siete me levantaba y, en los segundos que duraba mi bostezo frente a la ventana, ocurría un fenómeno casi paranormal: al volver la cabeza, la cama estaba hecha. Mi madre era rápida, eficaz y muy competitiva (“Cuando tú vas, yo vuelvo”). De modo que hasta los dieciocho años yo no había visto nunca una cama deshecha salvo en las películas. Tampoco la veía hacer la comida ni ninguna de esas tareas que ejecutaba en secreto a horas intempestivas, pues a las ocho se iba al trabajo y no volvía hasta la noche. ­Jamás pidió mi colaboración, y creo que nunca la quiso. “Tú a estudiar”, me dijo un par de veces que le ofrecí mi ayuda. Inconscientemente, me daba cuenta de que su no parar era su forma de vida saludable, su mecanismo para transformar la tristeza en energía. Así pues, nunca me sentí culpable de mi falta de colaboración: habría sido una torpeza por mi parte interferir en sus recursos para ser feliz.
A los dieciocho años me fui a vivir sola y me di cuenta de que incluso una pequeña habitación de estudiante puede llenarse rápidamente de libros y de ropa en desorden y convertirse en un monstruo que cobra vida propia y se abalanza sobre ti al menor descuido, no digamos si el descuido es mayor. Mi predisposición a las tareas del hogar no aumentó, pero por primera vez me vi obligada a actuar. Actuar o hundirme en la ­miseria. Decidí actuar: me esforcé por ­adaptarme al caos con el fin de poder seguir con mis ensoñaciones y mis lecturas sin ­ningún tipo de interrupción. Justo ese año, el año en que mi habitación me atacó, andaba leyendo con gusto a Proust (varón que ­escribió toda su larga obra porque jamás ­tuvo que enfrentarse a una tarea doméstica). Por obligación académica leía a Adam Smith, gracias al cual descubrí que a lo que hacía mi madre de madrugada se le llamaba “trabajo improductivo”, mientras que el trabajo remunerado era el “trabajo productivo”. Resultó que también Adam Smith ­tuvo una madre que hizo toda la vida un montón de trabajo improductivo para que él pudiera dedicarse al trabajo productivo y pasar a la historia como “el padre de la economía moderna”.
En fin, mi vida prosiguió, y como no era ni Proust ni Adam Smith, aprendí a cocinar, a coser y a planchar y a dedicar mis dosis de tiempo a cuidar enfermos, niños y ancianos. Pero ese año empecé a tener claro que la mayoría de las mujeres del mundo asumen una carga desproporcionada de trabajo no remunerado y que si yo podía permitirme otra cosa era precisamente porque alguien había realizado durante muchos años una gran cantidad de ese trabajo no remunerado. Y también, todo hay que decirlo, porque ese alguien me había inculcado el firme propósito de no tolerar nunca la menor injerencia machista.
Tuve claro que no todas las mujeres que se autoexplotan con las tareas del hogar lo hacen con gusto, por no hablar de las que son explotadas sin derecho a réplica. Y eso ocurrió el año en que tuve, por fin, una endemoniada habitación propia. Me quedó clarísimo para siempre que el trabajo improductivo de la madre del padre de la economía moderna tenía tanto valor, si no más, que el de su hijo Adam. Así lo sigo pensando. No hay nada como el método empírico para entender el funcionamiento de las cosas sencillas.
Por eso me pareció una idea genial la llamada a la huelga de hoy, dirigida a asistentas, cuidadoras y amas de casa. Por un momento, tuve una visión: al día siguiente, mañana, todos los periódicos se ocuparían de las decenas de tragedias ocurridas durante la huelga de hoy. Maridos con hipoglucemia por no haber comido a tiempo, mujeres golpeadas por no contentar al maltratador de turno, ancianos abandonados en su silla de ruedas, niños perdidos a la salida del cole, bebés defenestrados... ¡Dios mío, nadie desea eso! Pero si la convocatoria (por cierto, bastante confusa) hubiera sido más precisa, y si además todas esas mujeres la hubieran seguido, esto es exactamente lo que habría pasado: una revolución en toda regla. Trágica, cruenta, como tantas otras revoluciones. Pero eso sí: la consideración del trabajo doméstico nunca habría vuelto a ser la misma.


COMENTARIO CRÍTICO.
ESQUEMA.
-Experiencia personal de la autora con las tareas domésticas:
-INFANCIA Y ADOLESCENCIA:
-Nunca realizó ninguna.
-Su madre nunca le permitió que realizara tareas para que todo su tiempo lo dedicara a estudiar.
-ETAPA UNIVERSITARIA:
-Comenzó a vivir sola.
-La autora se convenció de que era imprescindible realizar tareas domésticas para sobrevivir.
-Fruto de la experiencia y de las lecturas comprendió que hay dos tipos de trabajos:
-Uno improductivo, como las tareas esenciales de supervivencia: el realizado por las madres, de ella, de Proust y de Adam Smith.
-Otro productivo recompensado con dinero, éxito… Para realizar éste, es necesario tener asegurado el trabajo improductivo.
-[Por todo ello], apoya la huelga general de mujeres, ya que:
-No siempre se reconoce el trabajo improductivo de las mujeres.
-Es necesario concienciar a la sociedad del papel de muchas mujeres abnegadas que atienden a sus seres queridos.

ESTRUCTURA EXTERNA. [De capital importancia en este texto].
Texto completo en prosa. Se trata de una columna en la cual los discursos que predominan son la narración y la argumentación.

ESTRUCTURA INTERNA.
Desde el punto de vista del contenido, el texto se puede dividir en las siguientes partes:
De la línea 1 a la 18: confesión de la autora de que nunca colaboró en la realización de tareas domésticas durante su infancia y adolescencia porque su madre nunca se lo permitió.
De la línea 19 a la 24: concienciación de la necesidad de realizar las tareas domésticas cuando se independizó durante su etapa de estudiante universitaria.
De la línea 25 a la 40: fruto de la lectura de Adam Smith, se percató de:
- que hay dos clases de trabajo:
            -el improductivo, como, por ejemplo, la realización de las tareas de la casa.
            -el productivo, que conlleva remuneración.
-que el trabajo productivo es posible porque previamente hay un trabajo improductivo, mayoritariamente desempeñado por mujeres.
De la línea 41 a la 48: Apoyo de la autora a la convocatoria de huelga general de mujeres.

TEMA.
Reivindicación de la huelga feminista para que los hombres sean conscientes de la aportación de las mujeres a la sociedad.

RESUMEN.
La columnista Imma Monsó cuenta que hasta que vivió en la casa materna nunca participó en las tareas de casa porque su madre no se lo permitió con el argumento de que todo su tiempo lo dedicara a estudiar. Cuando, ya estudiante, se independizó, se percató de que las tareas de una casa son muchas y necesarias. Por esa época, leyendo entre otros a Proust y, sobre todo, a Adam Smith, economista renombrado, se dio cuenta de que hay dos tipos de trabajo: el improductivo (no remunerado), el que hacía su madre y las madres de Proust y Adam Smith, y el productivo, por el que pagan un sueldo, pero para poder realizar éste, es necesario que alguien, normalmente mujeres, realice el otro. Por eso, ante la convocatoria de huelga general, la autora está a favor de las reivindicaciones feministas.


ACTITUD E INTENCIONALIDAD.
La actitud de la autora es completamente subjetiva. Habla de experiencias personales y, como mujer, defiende el papel de éstas en la sociedad.
Desde el punto de vista lingüístico, esta actitud subjetiva se manifiesta en el uso de la 1ª persona en la conjugación de los verbos: (1) confesaré, (2) pasé, (3) viera, … También, la aparición de pronombres tónicos de 1ª persona: (12) Yo no había visto; además, con la presencia de determinantes posesivos de primera persona: (2) mi infancia, (4) mi madre, … Con la presencia de adjetivos explicativos valorativos: (3) algo despreciable, (6) mi dulce despertar… El uso de adjetivos epítetos: (7) hierba mullida, (8) fresca sonoridad del agua
La intencionalidad es, a partir de la experiencia personal, reivindicar el papel que las mujeres, especialmente las que son madres, desempeñan en la familia y en la sociedad. Como columnista, anima a todas las mujeres a que se sumen a la huelga. En este sentido, la autora repasa actos cotidianos realizados por las mujeres sin los cuales las demás personas no podrían subsistir, trabajar, crear… Por ello, se puede precisar que la función fundamental del texto es la expresiva, al ponerse ella como paradigmático de la situación que critica, y la apelativa, por la invitación realizada a que se participe en la huelga.

TIPO DE TEXTO.
[Ámbito de uso] Se trata de una columna periodística, que es un texto de opinión, publicada recientemente en las páginas de El País, con ocasión de la huelga general de mujeres del 8 de marzo. Los columnistas abordan temas de interés general y de actualidad, pero bajo el prisma subjetivo del autor. En sus textos no prima la información, sino el análisis y la valoración, por eso, en muchas ocasiones, se habla en primera persona. Por otra parte, los textos de opinión se aproximan al género ensayístico, aunque no logren el estilo literario propio de ellos.
Por el tema desarrollado, lo podemos considerar un texto humanístico, del ámbito de las ciencias sociales, como la Economía o la Sociología.
[Tipo de discurso] Por su extensión, el discurso protagonista es la narración, con muestras de descripción y fragmentos de intervenciones de diálogos: (12) “Cuando tú vas, yo vuelvo”, (15) “Tú a estudiar”. La autora cuenta en primera persona cuál ha sido su experiencia personal con las tareas domésticas: comienza con la infancia y acaba en la juventud. A propósito de su relato, extrae unas conclusiones, que podemos considerar argumentación.
Analicemos a continuación algunas características lingüísticas propias de estos discursos. De la narración podemos destacar el uso de la primera persona en la conjugación de los verbos, propias del narrador protagonista; en cuanto a los tiempos verbales, el pretérito perfecto simple es el más representativo porque mediante él el relato avanza presentando los hechos en el pasado y ya acabados: (2) pasé, (14) pidió, (15) quiso, (15) me dijo, (19) me fui…; también, se utilizan bastantes pretérito imperfectos para introducir acciones secundarias o paralelas a la acción principal: (3) no las veía, (4) mi madre se levantaba… El pretérito imperfecto es además el tiempo empleado en las descripciones insertas en el relato: (11) Mi madre era rápida
Propios de la argumentación son los enlaces fraseológicos que encontramos como conclusión: (41) Por eso…; la presencia de adjetivos valorativos: (46) convocatoria bastante confusa; y predicados atributivos con los cuales valora: (41) me pareció una idea genial









EXPLICACIÓN DEL SIGNIFICADO CONTEXTUAL DE TÉRMINOS O EXPRESIONES EXTRAÍDOS DEL TEXTO. [El alumno deberá proporcionar una definición de las palabras solicitadas según el contexto en el que aparecen y deberá explicar el significado de una determinada expresión procedente del texto analizado.
Como norma general el alumno procurará construir una definición basada en rasgos genéricos y específicos; en caso de optar por una definición a través de sinónimos, el alumno deberá proporcionar un mínimo de tres sinónimos.
En todo caso, se debe insistir en el carácter contextualizado de las definiciones y expresiones que se requieran y en la necesidad de cuidar al máximo la precisión de los conceptos y la manera de redactarlos.
En el enunciado de la pregunta se podrá solicitar indistintamente la definición de palabras o la explicación de expresiones. A cada una de ellas le corresponderá el valor de 0´25 puntos o, excepcionalmente, de 0´5 puntos.]

RECALCITRANTE[1](línea 1): Como adjetivo que se refiere a machista podemos señalar tres palabras sinónimas: pertinaz, obstinado y terco.

MICROMACHISTA (línea 2): En el texto se refiere a un hombre que, sin ser muy machista en su comportamiento general, sí que tiene actitudes o manifestaciones esporádicas características de los machistas. Probablemente estas actitudes son involuntarias e inconscientes.

“CUANDO TÚ VAS, YO VUELVO” (línea 12). Modismo[2] con el que la madre pondera la agilidad y resolución con la que efectúa las tareas domésticas en contraposición a la poca diligencia y torpeza resolutiva de su hija.

“CONVERTIRSE EN UN MONSTRUO QUE COBRA VIDA PROPIA” (Línea 20) Nos encontramos una metáfora. El término metafórico, [el desorden]convertirse en un monstruo, corresponde a que el desorden puede hacer que la vida, el estado de ánimo, la concentración, la felicidad, la tranquilidad… se vean afectadas hasta el punto de que imposibiliten la vida cotidiana de las personas.













[1]Adjetivo 1. [persona] Que se mantiene firme en su comportamiento, actitud, ideas o intenciones, a pesar de estar equivocado. 2. Que es insistente o se mantiene firme.
[2] Modismo, nombre masculino. Expresión característica de una lengua, formada por un conjunto de palabras con una estructura fija y con un significado que no se puede deducir del significado de las palabras que lo forman. La expresión ‘en un abrir y cerrar de ojos’ es un modismo del castellano.