miércoles, 23 de diciembre de 2009

Vestuarios sucios

Mi opinión sobre el vestuario de chicas del gimnasio del instituto es que es realmente repugnante. Un vestuario en el que se supone que te tienes que cambiar de ropa y asearte no puede estar en las condiciones en las que se encuentra demasiadas veces. Porque hay veces que te encuentras desde bolsas de pipas, cáscaras, papeles… hasta botes de gomina.
Todo el mundo está de acuerdo con que ese es uno de los lugares que más limpieza debe de tener. Pues ha habido días en los que se veía perfectamente que el vestuario no se había limpiado. Volviendo al ejemplo de antes del bote de gomina, que nos le encontramos dos días en el mismo sitio. Las alumnas de 4º empezaron a dejar de entrar en el vestuario y a dejar sus mochilas y chaquetas afuera, hasta que se les pidió que las volvieran a dejar en los vestuarios. Pero es que, en mi opinión, es un lugar en el que estando así no se puede entrar. Está claro que la culpa es de las alumnas, pero en ese caso, la clase anterior a la que comunicó al profesor el estado de los vestuarios debió ser la responsable: o bien por ser ellas las que lo ensuciaron de esa manera, o bien por no comunicárselo al profesor.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Tema 5. LA ORACION SIMPLE.

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1. El enunciado.
El enunciado es una unidad mínima de comunicación perteneciente al plano del dis¬curso, aunque lo habitual es que una comunicación requiera varios enunciados integrados en un texto, que es la unidad comunicativa máxima.
Desde un punto de vista sintáctico, el enunciado no tiene por qué presentar las caracte¬rísticas formales de la oración (un sujeto concordado con un predicado; el verbo en forma personal; un orden de palabras determinado).

1.1. Clasificación de los enunciados.
Como se ha indicado, los enunciados pueden presentar una estructura oracional o una estructura no oracional.
• Son enunciados no oracionales palabras o secuencias de palabras que, con unidad de entonación y sentido pleno dentro del contexto concreto en que se emiten, no se orga¬nizan en torno a un verbo. Sustantivos, adverbios, adjeti-vos, grupos nominales, inter¬jecciones... pueden constituir enunciados: ¡Magnífico! ¡Estupendo trabajo! Siempre. La invita-ción al mal.
• Son enunciados oracionales las secuencias de palabras (o una sola palabra, si es un verbo en forma personal) que sí presentan estructura de oración, tanto si es una ora¬ción simple como si es una oración compuesta: Juan vendrá ma-ñana al cine. Cuando venga Juan, iremos al cine.
1.2. Modalidad de los enunciados.
Atendiendo a la actitud del hablante, los enunciados se clasifican del siguiente modo:
-Enunciativos. Son aquellos que pretenden informar objetivamente al oyente acerca de algo pasado, presente o futuro. El modo empleado es el indicativo; pueden ser afirmativos y negativos: En el cielo brillan las estrellas. No interpretó bien sus palabras.
-Interrogativos. Se emiten cuando el hablante busca una respuesta por parte del oyente: ¿Vendrás a París? ¿Qué equipaje llevarás?
Se pueden distinguir dos tipos:
Totales. Se pregunta por lo formulado en el enunciado. La respuesta esperada es sí, no, quizá... u otras secuencias más complejas. El orden de los elementos es libre, pero lo habitual es anteponer el que se quiere realzar: ¿Estuvieron tus hermanos en el concierto?
Parciales. Se pregunta sólo por el elemento del enunciado expresado por un pronombre, adjetivo o adverbio interrogativo: ¿Quién vendrá mañana? ¿Dónde vives ahora?
-Imperativos (o exhortativos). Expresan mandato, prohibición, ruego, consejo, súplica. El hablante pretende influir en el comportamiento del destinatario. Cuando el mandato es de carácter afirmativo, el imperativo es el modo empleado: Ven. Escuchad al abuelo.
Si la orden es negativa, se utiliza el subjuntivo: No vengas. No escuchéis al abuelo
Con frecuencia, esta clase de modalidad se expresa con otro tipo de estructuras; entre otras:
La preposición a seguida de infinitivo (en enunciado afirmativo): ¡A callar!
El gerundio: ¡Andando!
Un sustantivo: ¡Silencio!
Un adverbio: ¡Adelante!
El subjuntivo precedido de que: Que os marchéis.
El indicativo con entonación exclamativa: ¡Tú te quedas en casa!
-Desiderativos. Expresan un deseo del hablante. Se acompañan de entonación exclamativa y van introducidos por adverbios (ojalá, así) o por la conjunción que: ¡Ojalá vengas! ¡Así te parta un rayo!
-Dubitativos. Con ellos se manifiesta la duda o la posibilidad por parte del hablante. Suelen ir encabezadas por ad-verbios o locuciones adverbiales (acaso, quizá, tal vez ); el sub¬juntivo es el modo propio, pero en algunos casos se em-plea el indicativo: Quizá (tal vez, acaso…) vaya a ver la película. A lo mejor me compro un sombrero.
E-xclamativos. En general, a través de ellos se pone de relieve la afectividad del hablante. Las formas que pueden presentar estos enunciados son variadísimas, desde la interjección:
*propia (¡ah, ¡bah!, ¡ea!, ¡olé!...)
*impropia (¡bueno! ¡santo cielo!, ¡madre mía!)
hasta oraciones más o menos complejas, a veces realzadas con pronombres, adjetivos o adver¬bios exclamativos (no debemos olvidar que, con frecuencia, esta modali¬dad se superpone a otras): ¡Esta casa es grandísima! ¡Qué sabrás tú! ¡Qué bueno eres! ¡Cuánto lo siento!
En todos los casos, el contexto lingüístico o la situación en que se emiten (unido, en el discurso oral, a elementos ges-tuales) matizan el valor expresivo de este tipo de enunciados, así como el significado pragmático que pueden presen-tar.

2. LA ORACIÓN.
Dentro de la situación comunicativa en que se emiten, son enunciados estas construcciones:
a) A buen Juez, mejor testigo. Pedro.
Y también estas otras:
b) Mi hermano vendió su coche. Juan dijo que vendría enseguida.
Pero solamente las últimas (b) son oraciones. Podemos comprobar con facilidad que tie¬nen en común, frente al pri-mer grupo (a), el estar constituidas por un sujeto y un predica¬do (o más de uno).
La oración es, por tanto, una unidad gramatical, sintáctica, caracterizada por presentar dos componentes básicos: un sujeto y un predicado. Posee, además, una entonación pro¬pia es, pues, también una unidad fónica y transmite un significado completo (es una unidad semántica).
Ahora bien; si nos fijamos en el grupo de las oraciones (b), comprobaremos que la segun¬da presenta más de un predi-cado (el verbo en forma personal es el elemento básico para que haya una oración). Por tal motivo podríamos supo-ner que hay más de una oración. Esta supo¬sición, válida desde el punto de vista formal, no lo es desde el de la auto-nomía sintáctica.

3. PROPOSICIÓN Y ORACIÓN.
Para resolver esta inexactitud, denominamos proposición a toda construcción consti¬tuida por una o varias palabras que muestra estructura oracional (es decir, con sujeto y pre¬dicado propios), pero que aparece integrada en una unidad superior: la oración.

Aunque tus amigos vengan, no iremos al cine.
PROPOSICIÓN 1 PROPOSICIÓN 2
ORACIÓN

4. ORACIÓN SIMPLE Y ORACIÓN COMPUESTA.
Así mismo, distinguimos entre estos dos tipos de oración:
• Oración simple. Aquella construcción que consta de un solo sujeto y un solo predicado: Juan escuchó las noticias por la radio. Los aviones son un medio de comunicación rápido.
• Oración compuesta. La que consta, al menos, de más de un predicado: Nadie sabe que ha llegado tu jefe. Se abrió la puerta y entró mí viejo amigo.

5. ESTRUCTURA DE LA ORACIÓN.
Desde un punto de vista estructural, la oración se caracteriza por estar formada por dos constituyentes inmediatos: un sintagma nominal (S.N.) en función de sujeto y un sintagma ver¬bal (S.V.) en función de predicado.
Sujeto y predicado son las dos funciones básicas de la oración. Ambas están en un mismo nivel jerárquico: son inter-dependientes. Sintagma nominal y sintagma verbal son dos unidades gramaticales. Pueden constar de un solo elemen-to, el núcleo (un sustantivo u otro ele¬mento que actúe como tal y un verbo, respectivamente), o de varios, ordenados en torno al núcleo:

Los chicos comieron los bocadillos
Det. N.núcleo) V (núcleo) SN. CD.
S.N. Suj. S.V. Predicado verbal.
ORACIÓN




5.1. EL SINTAGMA NOMINAL
Nombrar y calificar son dos conductas verbales, humanas, cotidianas y fundamentales: ¿podemos imaginar o describir una realidad sin nombres y sin adjetivos?
Los sintagmas son secuencias de monemas que presentan una determinada estructura interna y que realizan una fun-ción dentro de la estructura oracional.
El sintagma nominal se caracteriza porque la función nuclear la desempeña un sustantivo. También pueden formar parte de la estructura del SN otros dos tipos de elementos funcionales: los determinantes y los modificadores o adyacentes. Así pues, la estructura del SN queda representada en el esquema siguiente: SN: [Determinantes] + Núcleo + [Adyacentes].


5.1.1. EL NÚCLEO DEL SINTAGMA NOMINAL
5.1.1. El nombre o sustantivo.
La función del núcleo del SN la desempeña generalmente una palabra que pertenece a la categoría gramatical de los sustantivos. Estas palabras poseen rasgos morfológicos, sintácticos y semánticos particulares que las diferencian de las otras clases de palabras.
Morfológicamente, el sustantivo está formado por un lexema, que contiene el significado léxico, y por morfemas de género y de número. Además se combina con el artículo y demás determinantes y admite morfemas derivativos (sufijos y prefijos).
Sintácticamente, funciona como núcleo del sintagma nominal; por lo tanto, puede desempeñar en la oración las mismas funciones que el SN, de las que hablaremos más adelante. Debemos tener en cuenta que sólo el núcleo puede realizar la función de todo el sintagma; ninguno de los demás elementos puede aparecer aislado o independiente del núcleo nominal al que está subordinado.

5.1.2. Otras palabras que pueden funcionar como núcleo de un SN.
* LOS PRONOMBRES:
+ Funcionan como elementos nucleares de un SN y por tanto pueden realizar todas las funciones propias de este sintagma.
+ El significado de los pronombres es ocasional, pues varía según el contexto en que se usan. Mientras que las demás clases de palabras poseen unos rasgos semánticos relativamente estables, los pronombres evocan distintos referentes según el contexto verbal o extraverbal en que aparezcan; de ahí que les corresponda un importante papel en la construcción sintáctica y en la coherencia semántica de los textos.

* PALABRAS SUSTANTIVADAS. ORACIONES SUBORDINADAS.
Una palabra que no es sustantivo (un adjetivo, un adverbio, un verbo en infinitivo y una oración completa) aparece desempeñando las mismas funciones sintácticas que un SN. Estos casos se explican teniendo en cuenta la función sustantivadora que le corresponde a los determinantes, y que consiste en transponer elementos de otras categorías gramaticales a la función que el nombre realiza en la oración.

5.1.3. Los determinantes.
La función de determinante la realizan diferentes clases de palabras: los artículos determinados e indeterminados y ciertas clases de adjetivos determinativos como son los demostrativos, posesivos, indefinidos y numerales. Estas palabras no tienen valor léxico, sino gramatical. Se consideran morfemas.
Los determinantes sirven para otorgar una referencia precisa al sustantivo en una situación espacio temporal determinada, pues lo actualizan, lo concretan o lo cuantifican: La casa, esta casa, cinco casas, vuestra casa, cierta casa.

5.1.4. LOS ADYACENTES O MODIFICADORES.
La función de los modificadores consiste en restringir la extensión significativa del núcleo nominal mediante la adición de rasgos léxicos. A medida que aparecen modificaciones, el significado general del sustantivo se va restringiendo, precisando: la mañana-lluviosa-de abril.
Esta función puede ser realizada por diferentes tipos de unidades sintácticas, esto es, por distintos tipos de sintagmas: el sintagma preposicional, el sintagma adjetivo y el sintagma nominal.

5.1.4.1. El sintagma preposicional.
Presenta una estructura interna diferente a todos los demás sintagmas, pues está formado por dos elementos funcio-nales que dependen uno del otro. No hay, por tanto, un núcleo, sino dos elementos interdependientes:

La preparación para los juegos olímpicos
Det. Núcleo nominal Prep. det. Núcleo nominal Sintagma adjetivo ( C.N.)
Enlace Término
Sintagma preposicional (Complemento del núcleo nominal)

La función de enlace la realizan las preposiciones; como término puede aparecer un SN o una oración competa. He perdido los apuntes con los que estudié.

5.1.4.2. El sintagma adjetival.
Presenta una estructura interna cuyo elemento nuclear es un adjetivo. Puede admitir modificaciones (sintagmas pre-posicionales y adverbiales).
Sintácticamente el adjetivo funciona como modificador del núcleo nominal, pero también desempeña otras funciones cuando depende de un núcleo verbal: complemento predicativo y atributo.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que una oración subordinada adjetiva equivale funcionalmente a un adjetivo y, por tanto, modifica al núcleo nominal.

5.1.4.3. El sintagma nominal: la aposición.
El núcleo nominal puede ser también modificado por otro sintagma nominal que entra en relación con él sin necesi-dad de elementos de enlace, como ocurre en el caso del sintagma preposicional.
A este tipo de modificador se le denomina tradicionalmente aposición, y su función es equivalente a la del adjetivo.
Hay dos tipos de aposición:
Aposición especificativa: forma una unidad total con el núcleo nominal y con frecuencia da lugar a la creación de palabras compuestas: hombre araña.
Aposición explicativa: va siempre entre comas y se utiliza bien para aclarar el significado del núcleo nominal o bien con un valor retórico, para poner de relieve algún aspecto del núcleo: Don Pedro, el perito, los miraba…

FUNCIONES DEL SINTAGMA NOMINAL.
Es muy importante distinguir entre los conceptos de forma y función de los sintagmas. La forma se refiere a las clases de palabras que constituyen el sintagma y a los tipos de relaciones que se establecen entre ellas; es decir, la forma equivale a la estructura interna. En el SN responde al esquema: DET. + NUCLEO + MODIFICADORES.
Pero los sintagmas entran a formar parte de las oraciones y desempeñan distintas funciones sintácticas en relación con los demás elementos de la estructura oracional.
La función más importante es la de sujeto; pero además cuando el SN va subordinado a un núcleo verbal, puede realizar las funciones de: COMPLEMENTO DIRECTO, COMPLEMENTO INDIRECTO, COMPLEMENTO CIRCUNSTANCIAL, ATRIBUTO, COMPLEMENTO PREDICATIVO, COMPLEMENTO AGENTE Y SUPLEMENTO.
El SN puede desempeñar también una función vocativa cuando se utiliza para llamar: Ana, ven aquí.

EL SUJETO.
Tradicionalmente se dice que el sujeto es «la persona o cosa que realiza la acción del verbo». Esta definición es, sin duda, discutible, por cuanto la noción que implica de agen¬te o actor, indudable en construcciones como Juan trabaja en sus deberes o María escri¬be una carta, no se cumple en otras como Juan es muy atento o María permanece en su casa. Por ello, será mejor delimitar esta función sintáctica a partir de supuestos gramatica¬les. Desde este punto de vista, dos son las notas que, en principio, pueden destacarse del sujeto:
1 La concordancia que mantiene con el verbo (núcleo del predicado) en número y per¬sona.
2. La ausencia de preposición.
Categorías que pueden desempeñar la función de núcleo del sujeto.
Un sustantivo: Pedro llamó por teléfono.
Un sintagma nominal: Los estudiantes más aplicados pasarán la prueba con facilidad (el sustantivo estudiantes es el núcleo en torno al cual se ordenan los demás elementos).
Un pronombre: Él intervino en el asunto; Éste no vendrá solo; ¿Quién podrá adivinar este acertijo? (De los pronombres per-sonales, sólo los tónicos yo, tú, él, ella, ellos, nosotros, vosotros y el neutro ello pueden ejercer esta función.)
Un infinitivo: Reír me gusta más que llorar.
Cualquier elemento sustantivado (adjetivo, adverbio, conjunción, frase hecha): Los buenos siempre obtienen su galar-dón; El sí se oyó con toda claridad; Sus porqués no me interesan; Un no sé qué le impedía actuar.
Una proposición: Que ayudes a los demás puede ser gratificante.

Omisión del sujeto.
Dentro del grupo de las oraciones activas existen aquellas que tienen un verbo predicativo en voz activa y no admiten un nombre o un sintagma nominal que realice la función de sujeto. Las oraciones impersonales no llevan sujeto léxico pero sí, en cambio, un sujeto gramatical, constituido por la persona y el número de la forma verbal. Por eso, las impersonales son verdaderas oraciones.
Se considera oraciones impersonales a aquellas que cumplen al menos uno de los siguientes requisitos:
-Presentan un solo constituyente (el sintagma verbal) y, por tanto, carecen de sujeto sintáctico: Nevará en la sierra.
-No se expresa el agente o actor de la acción del verbo, aunque pueda aparecer un sujeto sintáctico con otros valores semánticos: Se repartirán regalos a la salida – Llaman a la puerta.
En el primer caso, se trata de impersonalidad sintáctica: no hay sujeto y no puede hablarse de elipsis del mismo. En el segundo caso, se trata de impersonalidad semántica: no aparece el agente o éste queda indeterminado.
- Impersonalidad sintáctica
Estructuras predicativas impersonales
-Los verbos que designan fenómenos meteorológicos y de la naturaleza (anochecer, atardecer, llover, nevar, helar, granizar, tronar, escampar), siempre van en tercera persona del singular. Por esto, reciben el nombre de impersonales: Relampagueaba - Llueve intensamente.
-Estructuras impersonales con los verbos haber y hacer. A ambos verbos, siempre en tercera persona del singular, los acompaña un sintagma nominal que no es sujeto, sino objeto directo. Entre estas impersonales se incluyen las construcciones de haber que + infinitivo, que es una perífrasis de obligación: Habrá que recoger la mesa - Hay que memorizar el número secreto.
-Estructuras copulativas impersonales. También tienen carácter impersonal muchas estructuras copulativas (con los verbos ser y parecer), como las de las oraciones: Es mediodía - Parece de día.
En estas oraciones, los sintagmas que acompañan al verbo actúan como atributos, a pesar de que carecen de sujeto con el que concordar.
El verbo parecer, además de ir en oraciones copulativas concertadas, como Las nubes parecían caballos galopando, se presenta en estructuras sin sujeto, con el verbo siempre en tercera persona del singular y con atributo del tipo Parece que los niños se han dormido.
-Impersonalidad semántica
La omisión del agente, rasgo caracterizador de la impersonalidad semántica, puede deberse a causas diversas:
A su desconocimiento por parte del emisor: La puerta ha sido forzada.
A la omisión voluntaria: Me han invitado a cenar.
A su indeterminación, lo que permite presentar un agente de naturaleza genérica o imprecisa: Se trasnocha mucho en España.
Estructuras de la omisión del agente:
-Segundas de pasiva Construcciones de pasiva (sujeto paciente + ser + participio) en las que se omite el complemento agente. La comida será servida a las tres. Los presupuestos fueron estudiados ayer.
-Pasiva refleja La forma se no es un pronombre, sino el índice de pasiva. Aparece un SN u oración que funciona como sujeto sintáctico (paciente). Se omite el agente de la acción verbal. Se solicitarán ayudas al Gobierno. Se asegura que no habrá encierros este año.
-Tercera persona del plural. La propia tercera persona del plural es una marca de indeterminación del agente. Me han robado la cartera. Te han enviado flores.
Ausencia opcional del agente
En cualquiera de los casos de omisión del agente, la ausencia de agente expreso es opcional para el emisor, pues incluso cuando se desconoce su identidad puede aparecer bajo formas diversas, como La puerta ha sido forzada por alguien.
Impersonales con se
Las impersonales reflejas con se pueden ser oraciones con un verbo intransitivo (Se come mal en este mesón), con un verbo copulativo (Se está a gusto aquí) o con un verbo con objeto directo de persona (Se avisará a los interesados próximamente).
Presentan las siguientes características sintácticas:
-El verbo aparece en tercera persona del singular.
-No presentan sujeto sintáctico.
-Se omite o queda indeterminado el agente de la acción.
-Se construyen con la forma se, que no actúa como pronombre, sino como índice de impersonalidad.
Frente a éstas, las pasivas reflejas sí tienen un sintagma nominal sujeto que concuerda con el verbo.

El sujeto implícito
La impersonalidad sintáctica no debe confundirse con el sujeto implícito, que puede recuperarse gracias a la información aportada por el contexto y la desinencia verbal: No voy, (sujeto = yo). Se acercaron a los cachorros; estaban dormidos (sujeto de estaban dormidos = los cachorros).

El sujeto cero
Se consideran oraciones sin sujeto (sujeto cero) aquellas en las que no es posible recuperar el pronombre, el nombre o la oración que realiza dicha función: Está diluviando. Había pocos espectadores.
En estas oraciones el verbo es formalmente invariable en cuanto al número y la persona.
Formas de indeterminación del agente
Existen construcciones que permiten encubrir el yo del emisor –cuando éste es el sujeto agente– y sustituirlo por algunas de las formas siguientes:
• La segunda persona del singular, que incluye tanto al emisor como al receptor del enunciado: Sólo conoces el valor del dinero cuando has sido pobre.
• La forma indefinida uno, -a, propia del lenguaje coloquial: Cuando una pone mayor empeño, peor salen las cosas.
Indeterminación estilística
El plural de modestia, en el que la forma nosotros encubre el yo: Demostraremos nuestras ideas en el libro.
La primera persona del plural, con la que el emisor se incluye como agente colectivo por solidaridad o afectividad: Venceremos en la liga de fútbol.
La segunda persona del plural, con la que el emisor se dirige a alguien como perteneciente a una colectividad de la que se excluye: Coméis bien.

5.2. EL PREDICADO. EL SINTAGMA VERBAL.
Es, junto al sujeto, el otro componente básico de la oración. Desde un punto de vista sin¬táctico, se caracteriza por es-tar constituido por un verbo, cuya función es la de ser núcleo del predicado, frecuentemente acompañado de otros elementos los complementos. Verbo y complementos constituyen el sintagma verbal: Mis amigos cantaron. Mis amigos cantaron canciones el día de mi cumpleaños.
Todo enunciado con estructura oracio¬nal contiene, además de un sintagma nominal en función de sujeto, un sin-tagma verbal en función de predicado, cuyo núcleo es un verbo. El sintagma verbal puede estar constituido sólo por el núcleo (un verbo) o por el núcleo y complementos: Los alumnos dormitan. El tren llegó a la estación con bastante re-traso.
El núcleo puede presentar diversas formas:
• Una forma verbal simple o compuesta: María vendrá mañana. Mi amigo Andrés ha venido desde Bruselas.
• Una forma verbal perifrástica: María puede venir enseguida. El gato está mirando la pelea de los perros.
• En casos como jactarse, acordarse, levantarse, atreverse, etc., las formas pronominales (me te, se ... ) que acompañan obli-gatoriamente al verbo son parte también del núcleo verbal: Mis vecinos se levantan a las siete. Tú te jactas de tus conquis-tas.
• Así mismo, frases verbales del tipo echar de menos, darse cuenta de, hacer falta... actúan como núcleo del predicado, al presentar el conjunto un significado global que difiere del que tiene el verbo solo: Pronto se dieron cuenta de la situación. Nadie los echó de menos.

5.2.1. Clases de predicado.
De acuerdo con la naturaleza del verbo, se distinguen dos clases de predicado (y por ello, dos tipos de oración): pre-dicado nominal (Los gatos son animales cautelosos) y predicado verbal (Los gatos andan por los tejados).
5.2.1.1. Oraciones de predicado nominal (también llamadas atributivas).
Contienen un verbo copulativo (o cópula), que continúa siendo su núcleo sintáctico, pues, aunque ha perdido su significado léxico, aporta los significados gramaticales de tiempo, modo, aspecto, número y persona, además de actuar de enlace. Presenta también un sintagma adjetivo o un sintagma nominal (o preposicional) que funciona como atributo. Éste es, en realidad, el verdadero núcleo semántico del predicado:


Los alumnos estarán tranquilos. Los gatos son de Angora
Cóp. SAdj. Atr. Cóp. SPrep. Atrib.
SN. Suj. S.V. Pred. SN. Suj. S.V. Pred.
Oración Oración

Desde un punto de vista funcional, el atributo complementa tanto al verbo como al sujeto del enunciado, relación que se manifiesta en la concordancia: Yo, María, soy una buena trabajadora. Mis amigos parecen muy estudiosos.
5.2.1.1.1. Verbos copulativos y semicopulativos.
Los dos verbos copulativos por excelencia son ser y estar. A ellos se les equipara parecer, por cuanto admite, como los otros, la conmutación por el pronombre átono neutro de tercera persona lo: Juan es / está / parece espabilado (lo es / lo está / lo parece). La mesa es / parece de madera (lo es / lo parece). Pero ser y estar no siempre actúan como verbos copulati-vos. En determinados enunciados funcionan como verbos predicativos, con contenido léxico: Esto fue en una tarde de verano. Los libros son de mi hermano. Érase una vez. Estuvo toda la tarde con sus amigos.
Algunos verbos predicativos, como andar, hallar(se), encontrar(se), permanecer, seguir, quedarse, ponerse, hacerse, resultar, etc., también pueden actuar como copulativos, aunque se produce un cambio en la significación: Mi hijo anduvo a los diez meses. Mi hijo anduvo intranquilo toda la noche.
La muchachita se puso el abrigo. La muchachita se puso roja de vergüenza.
Estos verbos, llamados semicopulativos (o semiatributivos), se diferencian de ser, estar y parecer porque el atributo no admite la conmutación por lo: *Mi hijo lo anduvo. Pero con los unos y con los otros su presencia es imprescindible, y lo es hasta el punto de que, si se elimina, la oración es agramatical o el verbo recupera su significado como predica-tivo: Las manzanas parecen maduras. / Las manzanas parecen.
Los compradores se quedaron sorprendidos. / Los compradores se quedaron.

5.2.1.1.2. Categorías que funcionan como atributo.
Como núcleo del grupo que desempeña la función de atributo se presenta un adjetivo o un sustantivo (con preposi-ción o sin ella): Nadie estaba preparado. Mi amigo es el médico del pueblo. Este chico parece listo de verdad. El reloj es de oro maci-zo.
También pueden desempeñar esa función otras clases de palabras: un pronombre (Yo no soy aquél), un infinitivo (Querer es poder), un adverbio (Esto parece así), una proposición (Parece que no le importa, Juan está que muerde).
5.2.1.2. Oraciones de predicado verbal. Estructura del predicado verbal.
El predicado verbal está constituido necesariamente por un verbo que actúa de núcleo, tanto sintáctico como se-mántico, ya que soporta los significados gramaticales y conserva pleno el significado léxico: Los obreros trabajaron; El invierno se acaba.
Puede llevar complementos: Alquilaron su casa a unos amigos por un precio razonable; Se burlaban de Pedro cruelmente.
Ahora bien, no todos los complementos que pueden formar parte del predicado verbal mantienen un mismo grado de cohesión con el núcleo: unos vienen regidos por la naturale¬za semántica del verbo: Encendió la luz; Se jacta de su fuer-za. Otros no, por lo que su empleo es más libre, y su ausencia no afecta a la gramaticalidad de la oración ni produce ningún cam¬bio de sentido en el verbo (sólo se pierde información): Vinieron ya cansados del partido; Paseaban por el par-que.

El complemento directo.
El complemento directo se define, desde un punto de vista semántico, como aquel que concreta el significado del verbo: Pedro da voces; Antonio ha hecho novillos; Ofrecía tra¬bajo. También se ha definido como la persona o cosa sobre la que recae la acción del verbo: Juan trae a sus hijos al colegio; Arreglaron el coche; Escribe una carta.
Desde un punto de vista formal, el complemento directo se construye sin preposición cuando es de cosa: Miraban los escaparates; Defendían sus intereses. Intercambian opinio¬nes. Pero con la preposición a, si se refiere a personas o a animales u objetos singularizados: Miraba a María, Busca a su gato.
Los pronombres personales tónicos siempre llevan preposición. Los átonos, nunca: Sólo me encontró a mí. A ella siempre la defiende. No nos mira.
El complemento directo admite la conmutación por un pronombre átono de tercera per¬sona (lo, los, la, las), según el género y el número del elemento sustituido: Miro los grabados - los miro. Llama a sus hermanas ----- las llama.
Ama la música -- la ama. Busca a su(s) amigo(s) -------lo(s) busca.
Esta conmutación es, sin duda, un buen procedimiento para delimitar la función de com¬plemento directo. Pero no lo es siempre, porque, cuando se da el fenómeno llamado leísmo, se emplean los pronombres reservados para el complemento indirecto le, les en lugar de los de complemento directo, tanto para la referencia a persona masculina, lo más frecuente, como para animal o para cosa también de género masculino: Admiraban a los actores -- les admiraban. Encontré el libro --- le encontré.
El complemento pasa a sujeto gramatical en la transformación a pasiva, transformación que constituye también un buen medio para delimitar la función de complemento directo, en aquellos casos en que es posible: Los periodistas divulgaron las noticias. las noticias fueron divulgadas por los periodistas. El director entregaba los premios. - Los premios eran entregados por el director.
Pero no siempre lo es. No ocurre, por ejemplo, con los verbos tener, haber y hacer: Juan tiene sus aficiones. (*Sus aficiones son tenidas por Juan.)
La función de complemento directo está asignada a un grupo nominal (o preposicional, en algunos casos que hemos visto). Pero también la puede ejercer cualquier palabra o cons¬trucción que ocupe el hueco funcional del sustantivo: Quiere estudiar Medicina. Le dijimos que podía quedarse en su casa. Ignora dónde esconde los ahorros Juan. Dieron un no rotundo.

El complemento indirecto.
Desde un punto de vista semántico, se ha definido el complemento indirecto como la persona, animal o cosa que re-cibe el daño o provecho de la acción, y, también como el que recibe indirectamente la acción del verbo. Esta defini-ción queda circunscrita a las construc¬ciones que presentan también complemento directo: Escribo un informe a mi jefe. Dio un fuerte golpe a su contrincante. Le regaló un jarrón. Entregaron las calificaciones a todos los alumnos.
Sin embargo, el complemento indirecto puede aparecer también en construcciones intran¬sitivas: A María le vale el som-brero. A José le duelen las muelas. Le gustan mucho los bocadillos. Te está agradecido.
Desde el punto de vista formal, desempeñan la función de complemento indirecto el sintagma preposicional, siempre con a, cuyo núcleo también puede ser un pronombre salvo en el caso de los pronombres per¬sonales átonos o una proposición subordinada (en función sustantiva): Compró un regalo a su novio. No doy crédito a tus palabras. A ti te enviaron una copia. Regalaron libros a los que habían colaborado. Me regalaron una caña. Les dije todo lo que sabía.
Admite la conmutación por el átono pronominal le les (se si el complemento directo es también un pronombre átono de 3ª persona): Escribió cartas a sus amigas ---- Les escribió cartas ( se las escribió).
Pero algunos hablantes emplean los pronombres de acusativo la, las (laísmo) o lo, los (loís¬mo) para cubrir la función de complemento indirecto, por lo que la sustitución pronominal no es concluyente para delimitar este complemento: Comunicó las noticias a sus hermanas. *Las comunicó las noticias. Levantaron un monumento al tigre. *Lo levantaron un monumento.
El complemento indirecto permite, aunque no siempre con carácter obligatorio, la redu¬plicación por medio de un pronombre personal átono de 3ª persona. No es obligatoria si el C.I. no pronominal sigue al verbo: Conseguí una entra-da a Pedro (Le conseguí una entrada a Pedro. Sí lo es, sin embargo, si se antepone: A Pedro le conseguí una buena entrada (esto último también ocurre con el objeto directo).
El suplemento.
Este complemento viene exi¬gido por el verbo; su presencia es obligada, salvo con algunos verbos que pueden pres-cindir de él si se deduce del contexto: Carecía de información suficiente. *Carecía. Aunque insistía e insistía en el mismo asunto, por fin dejó de insistir.
Formalmente, se caracteriza porque siempre lleva preposición: Habla de política; Su charla versó sobre literatura; Confiamos en nuestros amigos. Admite la conmutación por una forma pronominal de tercera persona tónica (nunca por la átona): Hablo de ello; Versó sobre ello; Confiamos en ellos.
Hay verbos que admiten tanto la construcción con complemento directo como la de suplemento: Piensa que podrá hacerlo / Piensa en que podrá hacerlo; Creemos lo que dices / Creemos en lo que dices.
El suplemento es compatible con otros complementos: con el circunstancial (En este momento carezco de información); con el indirecto (Le hablé sobre derechos humanos).
Pueden realizar la función de núcleo del sintagma preposicional suplemento un sustantivo (solo o con complemen-tos), un pronombre en el caso de los personales, sólo los tónicos , una construcción de infinitivo o una proposición subordinada sustantiva: Pedro y Juan cuentan con nuestra ayuda. Esto redunda en su beneficio.
Los asistentes prorrumpieron en sonoras carcajadas. Basta con decir no.
El complemento circunstancial.
Desde un punto de vista semántico, se suele definir este complemento como aquél que expresa el lugar, el modo, el tiempo, el medio, la finalidad, el instrumento, la causa, etc., de la acción del verbo:
Veo la llanura desde mi ventana. Viajaban en barco a América.
Se afeita con navaja. Cumpliré mi palabra de muy buena gana.
Se arruinó por su mala cabeza. Redacto este informe para mi jefe.
Van de viaje con sus amigos. Viaja siempre con sus hijos.
Los complementos circunstanciales, que no son estrictamente necesarios, gozan de un amplio margen de colocación. Puede haber, como acabamos de ver, varios en una misma ora¬ción.
Desde un punto de vista formal, suelen ir marcados con preposición: Vendrá durante la noche; Estudia con música; Salió de su casa por la noche. Pero algunos pueden ir sin ella: Estudia todos los días; El próximo mes embarcará. No admite conmuta-ción por un pro¬nombre átono ni tónico.
Realizan también esta función los adverbios, las locuciones adverbiales, las proposiciones, los gerundios y los participios (en construcción absoluta):
Dirá francamente su opinión.
Actúa a ciegas.
Al salir de casa, os vimos.
Tropezó con una piedra paseando por el parque.
Estando yo en la tienda, entraron dos clientes.
Oído el disco, se marchó.

El complemento agente.
Se caracteriza por llevar la preposición por, y en algunos casos de: El accidente fue presenciado por muchas personas. Soy co-nocido de todos.
Se usa en construcciones pasivas perifrásticas, habitualmente con ser o con estar: Los veci¬nos están atemorizados por unos gamberros. Puede complementar a un participio (salvo a los que tienen significado activo): El coche reparado por el mecánico quedó como nuevo.
El complemento predicativo.
Se caracteriza por ser bifuncional: complementa tanto al sujeto (o complemento direc¬to) como al verbo núcleo del predicado, que mantiene pleno el significado léxico, lo que no ocurre con los verbos copulativos ni con los semicopu-lativos: Los perros huyeron asustados calle abajo.
Esta función es propia del grupo adjetivo (El agua salía limpia de la fuente; Llegaron ago¬tados al partido), aunque también puede ser desempeñada por un grupo nominal (Nombraron jefe de personal a Juan) o preposicional (Los tienen por tontos). Cuando va precedido de como, este adverbio ejerce de preposición: Viene como director del centro; jugarán como delanteros.
El predicativo puede serlo del sujeto (Los toros llegaron mansos a los corrales, Los obre¬ros acabaron rápidos el trabajo) y del complemento directo: Sirvieron helada la sopa; Los dejaron por imposibles; Eligieron delegada de curso a María.
No admite la sustitución por el neutro pronominal lo: Pedro se fue tranquilo y sosegado (*Pedro se lo fue), sino por el adverbio así o el neutro eso si es un sustantivo. En general, su presencia no es imprescindible: Los perros huyeron [asustados] calle abajo; El agua salía [limpia] de la fuente; Sirvieron [helada] la sopa.

6.- La oración pasiva
Se denominan pasivas las oraciones cuyo sujeto no realiza la acción verbal, sino que la recibe o la sufre; por esta razón se le llama sujeto paciente. En estas oraciones, la acción verbal es realizada por el agente, que va introducido por la preposición por.
El torero fue abucheado por el público
Suj. Paciente Compl. Agente
Las oraciones pasivas resultan de la transformación de las oraciones transitivas en voz activa: Los marineros recogieron al náufrago / El náufrago fue recogido por los marineros. Puede observarse que no sólo cambia la forma del verbo, sino también toda la estructura de la oración: el objeto directo de la oración activa (el náufrago) se convierte en sujeto de la oración pasiva, mientras que el sujeto (los marineros) pasa a ser complemento agente.
Las oraciones pasivas son, por tanto, una clase especial de oraciones transitivas. Las oraciones intransitivas, al no tener objeto directo, no admiten la construcción pasiva.
La pasiva refleja
Estas oraciones se construyen con el pronombre se, que actúa únicamente como indicador de voz pasiva, seguido del verbo en forma activa, en tercera persona del singular o del plural: Se inauguró un puente. Se inauguraron las instalaciones.
Omisión del agente
En las oraciones pasivas, el agente puede mencionarse o no. En este caso se llaman segundas pasivas. En cambio, en las oraciones de pasiva refleja el agente no se expresa nunca.

7. Oraciones con verbo pronominal
Algunos verbos, como quejarse, arrepentirse, contorsionarse, etcétera, van necesariamente acompañados de un pronombre átono. Estos verbos se denominan pronominales. Se conjugan con el apoyo de un pronombre personal átono que tiene el mismo número y persona que la forma verbal y representa al mismo ser que realiza la acción verbal: yo me quejo, tú te arrepientes...
Características
El análisis de las construcciones con verbo pronominal debe tener en cuenta los siguientes puntos:
-Por lo general, el pronombre átono es tan sólo un auxiliar de la forma verbal a la que acompaña y no realiza ninguna otra función. Así ocurre, por ejemplo, en los verbos que son siempre pronominales, como arrepentirse, atreverse, quejarse, jactarse, contorsionarse, desperezarse, abstenerse...
Juan se desvivía por sus amigos - No nos atrevimos a contestar.
En los verbos intransitivos en forma pronominal, como caerse, irse..., el pronombre indica participación o interés del sujeto en la acción: El hombre se marchó en el coche.

8. Oraciones reflexivas
Las oraciones reflexivas son las oraciones predicativas activas y transitivas en las que el proceso del verbo recae sobre el propio sujeto.
Clases de reflexivas Función que desempeña el pronombre átono (me, te, se, nos, os, se) Ejemplos
Reflexiva directa Objeto directo: Juan se lava.
Reflexiva indirecta Objeto indirecto: Juan se lava las manos.
Estas oraciones se pueden reforzar con los complementos tónicos a mí mismo, a ti mismo, etcétera.


9. Oraciones recíprocas
Son oraciones recíprocas las oraciones predicativas activas y transitivas en las que la acción es ejecutada y recibida mutuamente por dos o más sujetos.
Las oraciones recíprocas se distinguen de las reflexivas por tener un sujeto plural (a veces también colectivo) o varios sujetos, cada uno de los cuales realiza una acción y a la vez recibe la acción de los demás: Los dos hermanos se abrazaron - El equipo se entiende muy bien - Juan y Pedro se tutean.
Las oraciones recíprocas llevan los mismos pronombres personales átonos que las reflexivas, los cuales pueden también desempeñar las funciones de objeto directo o indirecto:
Clases de reciprocas Función del pornombre personal átono Ejemplos
Recíproca directa Objeto directo: Juan y María se quieren.
Recíproca indirecta Objeto indirecto: Juan y María se escriben cartas de vez en cuando.
Las oraciones reflexivas y recíprocas son unos tipos especiales de oraciones transitivas. Unas y otras llevan en el predicado los pronombres personales átonos me, te, se, nos, os, se, que repiten la persona gramatical del sujeto.
Refuerzo de las recíprocas
Tanto si el pronombre es objeto directo como si es indirecto, el sentido recíproco que encierra puede ser reforzado con un circunstancialcomo mutuamente, recíprocamente, entre sí, uno a otro, etc.: Juan y Pedro se saludan mutuamente. Los jefes de Estado se saludaron uno a otro. Los miembros del equipo se entienden muy bien entre sí.
10. Oraciones seudorreflejas
Las oraciones seudorreflejas se construyen con los pronombres átonos me, te, se, nos, os, se, pero no tienen carácter reflexivo ni recíproco, ni tampoco de pasiva refleja: Ellos se quejan de su mala suerte.
Esta oración no es reflexiva porque ellos no se quejan a sí mismos, ni recíproca porque no se quejan unos a otros. Tampoco es pasiva refleja, pues el sujeto ellos realiza la acción del verbo, no la padece.
Tipos:
Oraciones transitivas seudorreflejas
Las oraciones transitivas seudorreflejas se construyen con verbos transitivos que pueden usarse en forma pronominal o en forma no pronominal: Yo me bebí una botella de agua - Yo bebí una botella de agua. Yo me cogí un resfriado - Yo cogí un resfriado.
En estas oraciones, el pronombre átono que acompaña al verbo no desempeña ninguna función. Es simplemente un elemento del verbo que sirve para resaltar la participación o el interés del sujeto en la acción.
Oraciones intransitivas seudorreflejas
Son intransitivas seudorreflejas las oraciones que se construyen en verbos que son siempre pronominales, como arrepentirse, jactarse, atreverse, quejarse, resignarse y otros. En estos casos, el pronombre átono que acompaña al verbo es un simple auxiliar.
Las oraciones seudorreflejas intransitivas se construyen a menudo con verbos que expresan estados anímicos, como avergonzarse, arrepentirse, emocionarse, decidirse, etc., y también con verbos de movimiento, como irse, marcharse, salirse, caerse.
Impersonales
Quedan al margen de la clasificación de las oraciones con verbo pronominal las construcciones que exigen verbo en tercera persona con el pronombre se. Estas construcciones, similares a las del verbo pronominal, se clasifican como impersonales o pasivas reflejas.
Impersonal: A aquel hombre se le tenía por un vendedor.
Pasiva refleja: Los juguetes se guardaban en un armario.

Tema 2. REALISMO Y NATURALISMO EN EL SIGLO XIX. 4º E.S.O.

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Tema 4. Morfología de la palabra.

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viernes, 18 de diciembre de 2009

Tema 3. REALISMO Y NATURALISMO EN EL SIGLO XIX.

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1.Contexto histórico-social de segunda mitad del Siglo XIX.
Contexto histórico:
-De 1833 a 1843 paso del absolutismo al régimen liberal durante la regencia de María Cristina.
-De 1843 a 1874 hay una serie de pronunciamientos, guerras civiles, golpes militares. Se produce la Primera República Española en 1873. En este régimen de los generales es donde se produce el desarrollo de de la sociedad burguesa.
-En diciembre de 1874, el general Martínez Campos da un golpe de estado, iniciándose el periodo histórico denominado restauración. Es nombrado rey Alfonso XII. Antonio Cánovas del Castillo asume la jefatura de un gobierno provisional y redacta una constitución -la sexta del siglo- en 1876. Esta constitución regula un sistema bicameral, a la que solo accedían las clases privilegiadas; no votaban las clases medias ni el proletariado. Lo destacado era el Turnismo -en una época de crisis, el partido que está en el poder es reemplazado por el que está en la oposición. Es un sistema vigente hasta 1931, con gobiernos alternativos de conservadores y liberales. Existía el caciquismo, con el cual siempre las cortes salían de acuerdo con las directrices gubernamentales.
Contexto social:
-Desde el punto de vista social nos encontramos con un estancamiento demográfico durante 1860/1900 debido:
-a la Guerra de Cuba, con muchísimas bajas.
-durante 1881/1884 fueron unos años de unas condiciones pésimas: crisis de subsistencia.
-emigración a los países hispanoamericanos.
-Industrialización del Norte y Cataluña: se forman grandes masas de proletariado que se organizan en torno a las ideas marxistas y anarquistas. -El desarrollo económico e industrial es más lento que en otros países.
-Entronque de las familias de la alta burguesía ascendente con la aristocracia.
-Los sectores tradicionalistas -nobleza y clero- conservan mucha fuerza.
-Auge de la burguesía en Europa y en España (más tardío). La burguesía liberal se divide en: moderados, exaltados y revolucionarios (demócratas y republicanos).
-En 1879 se funda el PSOE.
-En cultura se enfrentan modelos ideológicos como el de Menéndez Pelayo (conservador) frente al de Giner de los Ríos (progresista - krausismo español - Institución Libre de Ensañanza1).
-Mercantilización de la literatura: industrialización de la prensa; ésta ofrecía contenidos diferentes al informativo: novelas en folletín, por entregas. Este tipo de novela significa una democratización sin precedentes de la literatura y una nivelación absoluta del público lector.
2. El realismo en España
Comienzo a partir de 1868.
Retorno a la novela realista del Siglo de Oro, a lo cervantino y a la "picaresca".
Influencia de los grandes representantes del realismo social europeo. Balzac, Sthendal, Flaubert, Dickens, Tolstoi y Dostoyeski, serán modelos para Galdós, por ejemplo, aunque los españoles se ajustarán sólo levemente a los cánones fijados por los extranjeros (Galdós sí es, por ejemplo, sumamente escrupuloso en la recopilación de datos).
Los escritores se dividieron en dos bloques según su ideología:
-Tradicionalistas: Pereda idealiza el mundo rural como casto en virtudes, frente al corrupto modelo de vida moderna.
-Galdós y Clarín son progresistas.
-En medio se halla Valera, liberal en sus ideas pero idealizante en su obra.

3.Relación del Romanticismo y el Realismo.
El Romanticismo criticaba al mundo burgués desde posturas revolucionarias o evasionistas; el Realismo o bien lo acepta, o bien lo critica, pero desde dentro.
No son movimientos opuestos, sino que el Realismo surge como una evolución del anterior. Toma del Romanticismo el interés por la naturaleza o por el costumbrismo. Sin embargo, elimina la imaginación, lo fantástico, el idealismo y la subjetividad; todo ello debido al gusto del público burgués, más interesado en lo inmediato y cotidiano. De ahí el auge de la novela.
4.Realismo, Naturalismo y Costumbrismo, características generales.
El Realismo se produce en España al mismo tiempo que el Naturalismo, y se opone a Idealismo y Romanticismo. Se pierde el sentido de la subjetividad tan arraigado en el escritor romántico. El escritor realista aspira a captar en su obra la vida tal y como es; quiere suprimir su yo de todo aquello que escribe.
Las características de la tendencia realista en el relato son: ambiente local, descripción de costumbres y sucesos contemporáneos, afición al detalle más nimio, espíritu de imitación «fotográfica», reproducción del lenguaje coloquial o familiar y de giros regionales, etc.
El Naturalismo literario fue iniciado en Francia por Emile Zola (1840/1902) que llevó hasta sus últimos extremos los postulados realistas y añadió otros ingredientes. El Naturalismo no es sólo una tendencia literaria sino que pretende ser una concepción del hombre y un método para estudiar su comportamiento.
La existencia del ser humano para Zola está condicionada por las leyes de la herencia y el mundo circundante. El escritor toma de las doctrinas de su tiempo la base de su escritura:
*Materialismo: se niega la parte espiritual del ser humano; si las hay tienen explicaciones orgánicas.
*Determinismo de la herencia biológica y de las influencias sociales.
*Método experimental: el novelista debe experimentar con sus personajes, colocándolos en determinadas situaciones para ver cómo se comportan.
Abundan los temas fuertes y las bajas pasiones y aparecen tipos muy peculiares: tarados, alcohólicos, psicópatas, idiotas, histéricos, borrachos, dementes o personas desprovistas de sentido moral.
En España, el Naturalismo penetró muy escasamente. Solo se cuenta entre los naturalistas a Pérez Galdós en algunos momentos, a «Clarín», Picón, y, sobre todo, a la Condesa de Pardo Bazán.
Se designa con el vocablo «Costumbrismo» la tendencia a reflejar en obras de arte las costumbres de la época y del ambiente en que vive el artista que las crea. El Costumbrismo se ha producido en España en todas las épocas literarias. Pero, en general, este costumbrismo español se produce con carácter satírico. No es en este sentido como se da en el siglo XIX, sino que en esta época el Costumbrismo tiende a ser un reflejo objetivo de la sociedad, época y ambiente. El Costumbrismo deriva hacia la Novela Regional y favorece el desarrollo literario de los valores populares, dando lugar a una nueva ciencia histórico-filológica: el folklore. Se manifiesta en todos los géneros, excepto en la lírica.
A los escritores realistas les interesa la realidad externa: el entorno. Así surge la Novela Regionalista (Pereda). En otras ocasiones interesa el hombre, dando lugar a la Novela Ciudadana (Galdós y Clarín) y a la Novela Psicológica (Valera).
5. ¿Existe un naturalismo español?
Puede que Clarín, Galdós (en "La desheredada") o Pardo Bazán lleguen a ser considerados naturalistas en algunas de sus obras (Bazán en "Los pazos de Ulloa"), pero en suma no podemos decir que se dé un naturalismo total entre los españoles, salvo en el caso de Vicente Blasco Ibáñez.
Pardo Bazán habló de este tema en "La cuestión palpitante", donde no comulga totalmente con los postulados de Zola de determinismo, materialismo, retrato subjetivo, los temas de las lacras humanas y las miserias, los condicionamientos sociales, la pintura de ambientes turbios y situaciones escabrosas.
6. Características de la novela realista.
La novela se convierte en el género de mayor aceptación entre la burguesía.
6.1. Características temáticas.
-Descripción de la sociedad de su tiempo con una actitud crítica como consecuencia de los cambios producidos por el sistema de producción capitalista. Hay una intención social o moral: crítica de lacras de uno u otro tipo.
-Tipicidad e individualidad del personaje central. El protagonista suele ser un héroe problemático. En él confluyen por una parte las características sociales e históricas de la época, y por otra sus conflictos personales.
-Politización de la literatura con reflejo de la politización de la sociedad. Los escritores adoptan posiciones diferentes y opuestas: unos defendían el sistema, otros luchaban por las clases explotadas.
-Pintura de costumbres: muestran gran diversidad de ambientes: urbanos o rurales, refinados o populares.
-La descripción de caracteres dan origen a la novela psicológica en que se analizan con minucia los temperamentos y las motivaciones de los personajes: Flaubert, con Madame Bobary; Clarín, con la Regenta.
6.2. Características formales.
-Método de trabajo: observación rigurosa y reproducción fiel de la vida3. Se documentan sobre el terreno, tomando apuntes sobre los escenarios, las gentes, las indumentarias... Buscan en libros.
-Narrador omnisciente: adopta una actitud demiurga4; es decir, nos narra la acción desde una perspectiva que le permite conocer la trayectoria externa de los personajes y sus cambios anímicos, así como sus pensamientos. Sin embargo, el autor interviene con sus juicios y observaciones personales, lo que resta objetividad.
-El estilo es sobrio, cuidado, a veces familiar.
-En los diálogos, la lengua se adaptará a la índole de los personajes.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Tema 4. El Modernismo y la Generación del 98

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1.- El Modernismo.
El siglo XX comienza en el momento de máximo esplendor de la estética modernista. Iniciado plenamente por Rubén Darío en 1888 con la publicación de Azul.
El Modernismo fue, entre otras cosas, una resurrección de la angustia que caracterizó a la literatura europea romántica, que por un momento parecía haber desaparecido con la fe del XIX en el racionalismo científico. Demostrada la inoperancia de la razón (Schopenhauer, Kant... ) se recupera ese malestar. Y se sueña, en la nueva poesía, con los momentos felices pasados, donde aún existían seguridades: la niñez lejana, los paraísos perdidos, los jardines cerrados y ordenados; añoranzas de un mundo que se fue.
El Modernismo acoge influencias de diversos movimientos. En realidad, el Modernismo no rechazó nada como no fuera la vulgaridad, el prosaísmo, la rutina y el conformismo estético y adocenado.
Existieron dos tendencias diferenciadas:
1.) En América (y algunos españoles: M.Machado, Marquina, Villaespesa...) tomó un sesgo fundamentalmente esteticista; se escribe una poesía cromática, brillante, sensual.
2.) En España se toma una segunda línea, más sobria y sencilla, que arraigó en los hombres preocupados por la decadencia nacional: es la vertiente conocida como "Generación del 98", que no deja de ser una línea del Modernismo.

2. Principales tendencias del Modernismo.
2.1. Modernismo canónico (parnasiano).
Movimiento surgido a raíz del Parnaso Contemporáneo francés (Parnasianismo), liderado por Leconte de Lisle.
Temas más importantes:
Parque Güell (Barcelona)-El escapismo: evasión del mundo real por medio del ensueño. Evasión que se nutre con una elegancia exquisita, y que se produce bien huyendo en el espacio (a Oriente) bien en el tiempo (al mundo medieval). Se da también un gusto por la mitología clásica. Todo ello como fruto de la idea de que el arte (imaginación, magia) supera a la vida (vulgar y despreciable) y que ésta debe imitarlo.
Dioses, ninfas, centauros, caballeros, pierrots , odaliscas , pagodas y viejos castillos, salones versallescos, jardines perfumados; cisnes, elefantes y camellos; flores de lis o de loto; brillo de perlas y de marfiles, de piedras preciosas... son los elementos de este mundo modernista.
-El cosmopolitismo. Es un aspecto más del deseo de evasión. Además, aporta a los modernistas un sentido aristocrático. París será la capital del Modernismo.
-La desazón romántica: se exaltan las pasiones y lo irracional; el misterio, lo fantástico, el sueño. Manifestaciones de tedio y de profunda tristeza. La melancolía es un elemento central. Presencia de lo otoñal, lo crepuscular, la noche (aquí se alejan del Parnaso francés).
-Amor y erotismo. Aparecen poemas de amor delicado y, frente a ellos, otros de intenso erotismo: los primeros, de amor imposible, los segundos, de desenfreno, motivados por una actitud antisocial y amoral (búsqueda del escándalo).
-Temas americanos. No va en contra del cosmopolitismo: se trata de una evasión más hacia el pasado legendario, hacia los mitos indígenas. En Hispanoamérica esta línea será básica (siempre están muy preocupados por su propia identidad).
-Lo hispánico. Este tema se acentúa (sobre todo en Hispano-América) al advertir el auge de los Estados Unidos. Se reivindica lo español frente a los valores culturales de la civilización "yanqui".
En conclusión, se ansía un mundo armónico, pleno y rodeado de perfección.
Características de la estética modernista:
-Búsqueda de los valores sensoriales, para que todo sea un goce para los sentidos
-Prodigioso manejo del idioma. Se enriquece poderosamente el lenguaje poético. La palabra adquiere una importancia vital. Se cuida el sonido, el ritmo, la referencia histórica o cultural, los valores simbólicos. Se intenta renovar el significado de las palabras usuales, crear un léxico propio de la poesía.
-Enorme renovación en el campo de la métrica.

2.2. Modernismo Simbolista.
Parte del Simbolismo francés: Baudelaire, Rimbaud, Mallarmé, Verlaine. Lo esencial es la sugerencia (de ahí la importancia que dan a la música), el poder evocador de las palabras. El didactismo debe quedar desterrado.
El Modernismo Simbolista, si bien deja notar la influencia de todas las características señaladas para la línea parnasiana, toma otras vertientes distintas: su "evasión" no se produce hacia mundos lejanos, sino hacia el mundo interior del poeta.
Después de la interiorización el poeta vuelve sus ojos al mundo exterior. Se descubre el paisaje, que se entiende como símbolo de la situación del poeta o de otra realidad social. Cuando A.Machado nos hable del campo castellano, nos estará hablando o de sí mismo. Este paisaje tendrá un valor de símbolo .
El Modernismo español es más simbolista que el hispanoamericano.

3. Métrica modernista.
La métrica modernista está marcada por la experimentación y la renovación. Sus rasgos principales son:
-Uso de los versos alejandrinos (14), dodecasílabos (12), y eneasílabos (9), escasos en la tradición poética anterior.
-Introducción de novedades en las estrofas clásicas:
+Sonetos en alejandrinos, con serventesios en vez de cuartetos.
+Sonetillos (sonetos de arte menor).
+Abundante uso de la silva, en la que, además de los clásicos endecasílabos y heptasílabos, se añaden pentasílabos (5) y eneasílabos. También se escriben silvas octosílabas.
+Romances de 7, 9, 11 sílabas por verso.
+Uso de los endecasílabos dactílicos, con acentos principales en las sílabas 4ª, 7ª y 10ª.
+Uso generalizado del alejandrino en todo tipo de estrofas.
+Aparición del versolibrismo en las últimas etapas del Modernismo.

4. Escritores modernistas.
4.1. Rubén Darío.
-Nació en Nicaragua en 1867. Fue un hombre cosmopolita; viajó por toda Europa y América (Chile, Buenos Aires, España, París -en 1900...). Los excesos le llevan a la muerte en 1916.
-Es el creador y principal representante del Modernismo. Se caracteriza por su capacidad para poetizar todo tipo de temas: medievales, renacentistas, dieciochescos, americanos... Es el poeta del amor y el erotismo (Amorós), en un afán de gozar sin límites.
-Obra.
*Azul (1888). Observamos ya variedad de ritmos y metros. Son poemas de elegancia refinada, otros de enorme sensualidad. El libro fue desigualmente recibido (Valera le acusó de "galicismo mental").
Rubén Darío*Prosas profanas (1896; en 1901 se añaden 21 poemas). Junto con Azul, pertenece al Modernismo parnasiano. Esta obra representa la plenitud del movimiento. Se produce una castellanización de las formas francesas. Sorprende por la musicalidad de los versos, de enorme variedad: versos de 11, 9, 14, 12... Es una poesía preciosista, exótica, de fantasía refinada. El poeta, que ya declaró que detestaba "la vida y el tiempo que me tocó nacer", se refugia en una torre de marfil.
El último soneto del libro ("Yo persigo una forma...", poema nº54, añadido en 1901) marca la evolución en su estilo.
*Cantos de Vida y Esperanza (1905). Se produce una crisis en el esteticismo anterior. Ahora asistimos a una poesía más íntima, más preocupada por el Hombre, más angustiada. Por eso, en esta obra abundan temas serios, hondos, a veces muy amargos. Darío reflexiona sobre el arte, el placer, el amor, el tiempo, la muerte (preocupación obsesiva), la vida, la religión...
Destacan varios poemas: "Juventud, divino tesoro" y "Lo fatal". También trata temas españoles ("Salutación del optimista", escrito en hexámetros). Muy conocida es la "Oda a Roosevelt", en la que se critica el imperialismo de los Estados Unidos.
-Estética: Es el principal modernista. Lleva al máximo todos los postulados de este movimiento (originalidad, renovación métrica y estrófica, perfección formal, elevado número de figuras retóricas...). Su figura es fundamental el la lírica española de este siglo.

4.2. El Modernismo en España.
En España existía un ambiente premodernista similar al hispanoamericano, que resultó muy influido por la irrupción de Rubén Darío. El Modernismo en España vino a romper con el tradicionalismo de la poesía anterior.
Son fundamentales las figuras de Bécquer y Rosalía, puente a la modernidad. Su poesía intimista marcará a los mejores modernistas españoles (se ha hablado de un "Modernismo intimista", denominación que acogería a A.Machado y a Juan Ramón).
El poeta modernista más importantes es Manuel Machado (1874-1947).
-Injusticia histórica con M.Machado.
-Brillantez poética. Preciosismo. Elegancia. Decadentismo. Poesía desarraigada y escéptica.
-Entre Andalucía y París; se deja notar muy fuertemente el influjo de Verlaine. Alma(1902) es su mejor obra: ligereza, agilidad, gracia, colorismo.
LA GENERACIÓN DEL 98

1. Introducción.
La Generación del 98 se llama así en alusión a la pérdida de Cuba por España.
La realidad de la España finisecular es sumamente compleja. A lo largo del siglo XIX el país vive una problemática situación político-social que se manifiesta en la Revolución burguesa del 1868. La posterior restauración borbónica (1875) no mejora mucho la situación, sino que, al contrario, la empeora al poner de manifiesto la falacia de una monarquía unificadora. Este siglo lleno de revueltas sociales, de partidos políticos, de cambios dinásticos... alcanza en 1898 su más alto momento de crisis con la guerra con los EEUU y el desastre de Cavite y Santiago. Con esta guerra, que trae como consecuencia la liquidación de las últimas colonias, se pierde la fe en la clase dirigente y en los ideales de España como nación.
La generación del 98 manifiesta el malestar español acumulado, en general, durante el siglo entero y, en particular, desde la Restauración borbónica. En los últimos años del siglo se intenta buscar una explicación a los males nacionales en el estudio del alma española (estudio psicológico de las nacionalidades). Para llevar a cabo este estudio del alma española se indaga en la tradición.

2. El Concepto de Generación aplicado al 98.
Es Azorín quien propone esta denominación en unos artículos de 1913. Incluye en dicho grupo a autores como Unamuno, Baroja, Maeztu, Valle-Inclán, Benavente, Rubén Darío, que se caracterizan todos ellos por su espíritu de protesta y su profundo amor al arte.
Aunque la idea fue rechazada inicialmente por algunos miembros de la generación como Baroja, el concepto se impone finalmente.
Los requisitos generacionales aplicados al 98
• 1. Nacimientos en años poco distantes: 1864-1875
• 2. Formación intelectual semejante: autodidactismo
• 3. Relaciones personales: amistad, tertulias, revistas, "Grupo de los Tres",...
• 4. Participación en actos colectivos propios: homenaje a Larra,...
• 5. Presencia de un guía: Nietzsche, Schopenhauer, (Unamuno)
• 6. Lenguaje generacional: ruptura con el lenguaje precedente
• 7. Anquilosamiento de la generación anterior.

3. Significación literaria del 98
Los noventayochistas contribuyen poderosamente a la renovación literaria de principios de siglo. Como los modernistas, repudian la retórica o el prosaísmo de la generación anterior (con excepciones). Retrocediendo en el tiempo, Larra fue considerado un precursor. También sintieron una especial reverencia por algunos clásicos: Fray Luis de León, Cervantes, Quevedo,... y muestran fervor por la literatura medieval: el Poema de Mio Cid, Berceo, Jorge Manrique, el Arcipreste de Hita. Estas preferencias explican sus novedades estilísticas. Azorín afirmaba, por ejemplo, que una obra era mejor, cuantas menos y más elegantes palabras hicieran brotar más ideas. Es ésta la primera nota común del lenguaje generacional, la voluntad de ir a las ideas, al fondo.
Con esto enlaza el "sentido de la sobriedad" y la voluntad antirretórica que va acompañada de un exigente cuidado del estilo (por la repulsa del prosaísmo). El estilo predominante es pues antirretórico y cuidado.
Otro rasgo común es el gusto por las palabras tradicionales y terruñeras. Todos los noventayochistas ampliaron el caudal léxico gracias a su conocimiento del habla de los pueblos o de las fuentes clásicas.
Cabe reseñar también el subjetivismo, otro rasgo esencial de la estética del 98. De aquí proviene el lirismo, que desvela el sentir personal de los autores. También de aquí proceden la dificultad al intentar separar lo visto de la manera de mirar: paisaje y alma, realidad y sensibilidad, que llegan a fundirse íntimamente.
Señalemos también las innovaciones en los géneros literarios. En el 98 se configura el ensayo moderno con su flexibilidad para recoger temas muy variados.
En suma, la renovación estética de los noventayochistas es tal, y tales sus logros literarios, que la crítica ha abierto con ellos - y los modernistas -la Edad de Plata de nuestra literatura.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Los jóvenes y el alcohol.

"El alcohol es una bebida que en estos tiempos se está consumiendo demasiado, sobre todo por lo jóvenes, aunque también por parte de adultos. Cada día el alcohol está más al alcance de los jóvenes ya que cada día hay mas sitios que venden alcohol a menores sin ningún control, conllevando con ello a que cada día beban alcohol más jóvenes y con edades mas tempranas. Los adultos parecen controlar más el beber, y los jóvenes son los que menos controlan, sobre todo los fines de semana que es cuando se van de fiesta, a hacer botellón... Beber alcohol conlleva el tener efectos malos sobre la persona que ha estado bebiendo en exceso, como, por ejemplo, que conduzca él y pueda provocar un accidente de tráfico en muchos casos matándose él. El beber alcohol nunca será bueno para ninguna persona."

¿Puede una chica de 16 años abortar sin el consentimiento de sus padres?

"Sobre este tema no sé qué opinar. Obviamente hay gente que diría que sí y otra que diría que no, pero todo depende.
Por una parte, yo creo que no, ya que eso es algo muy importante en la vida de una adolescente, como para que sus padres no lo sepan o no tengan su consentimiento. Y también porque al ser algo tan libre, puede llegar a la conclusión de no utilizar precauciones, ya que no tiene por qué contar nada en casa, porque pueden ir solas a hacerlo.
Pero, por otra parte, puede que sea mejor, ya que si por algún casual necesita abortar, lo hará más segura y sin tener la preocupación de tener que contarlo en casa, y puede que de esa manera la próxima vez piense antes de actuar."

"Sí. Por una parte está bien porque así la chica puede abortar libremente sin necesidad de tener que pasar por el mal trago de contárselo todo a sus padres, pero por otra parte está mal ya que muchas ahora igual pasan de tomar tantas precauciones ya que si están embarazadas pueden abortar sin la necesidad de tener que ir a contárselo a sus padres para que vayan con ellas."

"Yo creo que una chica de 16 años debería poder abortar sin el consentimiento de sus padres ya que es su cuerpo y su decisión. Por otra parte, sería recomendable que aunque la decisión sea de la adolescente, los padres deberían estar al tanto del embarazo para poder aportar su opinión e intentar ayudar a su hija. Debería poder abortarse si n el consentimiento ya que en ocasiones las adolescentes, por no tener la autorización de los padres para hacerlo, acuden a clínicas ilegales donde pueden correr peligro.

En cuanto a la ley del aborto, creo que cada persona es libre para elegir hacerlo o no. Yo no creo que sea bueno abortar ya que por muy pequeño que sea el bebé sigue siendo un ser vivo. A no ser que haya una razón de mucho peso para hacerlo. Pero como he dicho antes, cada uno es libre para decidir abortar o no.
" S.



¿Crees que los alumnos españoles disfrutan de muchas vacaciones a lo largo del curso?

"Yo creo que no. Al fin y al cabo tenemos las mismas vacaciones que el resto de alumnos, solo que están de diferente forma organizadas.
Las vacaciones de verano son necesarias para algunos estudiantes, ya que en ese tiempo se preparan para la recuperación de las materias suspensas.
Y si en vez de ser 3 meses fueran menos, habría alumnos que no recuperarían esas materias.
Por otra parte, las vacaciones de navidad se ajustan al calendario; es decir, el día antes de Noche Buena, y dos días después de la noche de reyes comienzan las clases. En mi opinión, creo que tenemos las vacaciones necesarias."

"Los alumnos son merecedores de estas vacaciones ya que la mayor parte del año tienen que estar estudiando, haciendo deberes, yendo a extraescolares... Por lo que la mayor parte del año llevan una vida muy ajetreada.
Las vacaciones para ellos son un momento de total descanso de su día a día tan monótono.
Es cuando tiene que aprovechar a pasarlo bien y estar con sus amigos ya que luego muchos no podrán disfrutar tanto como ahora.
Creo que las vacaciones están bien divididas."

"No creo que sean demasiadas vacaciones, sino que estas están mal organizadas. De los doces meses del año, nueve de ellos son escolares, por eso, en mi opinión, está bien que tengamos esas vacaciones. Pero, como he dicho, creo que no están organizadas como deberían. Cada año se empieza el curso (tanto en colegio como en institutos) en una fecha distinta. Un año empezamos el diecisiete otro el veintiuno, a menudo las vacaciones tampoco coinciden por lo que esto no marca un hábito al que acostumbrarnos." S.


viernes, 6 de noviembre de 2009

Comentario de texto de Canción del pirata / Espronceda.


José de Espronceda - La canción del pirata.

Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela,
un velero bergantín[1];
bajel[2] pirata que llaman
por su bravura el Temido
en todo el mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela[3],
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
Y allá a su frente Estambul:

-Navega, velero mío,
sin temor
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones[4]
cien naciones
a mis pies.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

Allá muevan feroz guerra
ciegos reyes
por un palmo más de tierra,
que yo tengo aquí por mío
cuanto abarca el mar bravío
a quien nadie impuso leyes.

Y no hay playa
sea cualquiera,
ni bandera
de esplendor,
que no sienta
mi derecho
y dé pecho
a mi valor

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

A la voz de ¡barco viene!,
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar
y mi furia es de temer.

En las presas
yo divido
lo cogido
por igual:
sólo quiero
por riqueza
la belleza
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.
¡Sentenciado estoy a muerte!
Yo me río:
no me abandone la suerte,
y al mismo que me condena
colgaré de alguna antena
quizá en su propio navío.

Y si caigo,
¿qué es la vida?
Por perdida
ya la di
cuando el yugo
del esclavo
como un bravo sacudí.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor
aquilones[5],
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno
al son violento,
y del viento,
al rebramar,
yo me duermo
sosegado,
arrullado
por el mar.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

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Comentario de texto.
1. Estructura externa.

Texto completo escrito en versos polimétricos de arte menor.
El tipo de discurso que predomina es el descriptivo, sobre todo en la primera parte. El resto del poema es un soliloquio del capitán.
El poema se estructura en dos partes según las estrofas utilizadas. En primer lugar nos encontramos dos octavillas agudas, llamadas así por la rima aguda de los versos 4 y 8. Los versos son octosílabos. La rima es consonante quedando libres los primeros y los quintos versos de cada octavilla[6]. Tienen la siguiente distribución:
Con diez cañones por banda, -
viento en popa a toda vela, a
no corta el mar, sino vuela, a
un velero bergantín b
bajel pirata que llaman -
por su bravura el Temido c
en todo el mar conocido c
del uno al otro confín. b

La luna en el mar riela, -
en la lona gime el viento d
y alza en blando movimiento d
olas de plata y azul; e
y ve el capitán pirata, -
cantando alegre en la popa, f
Asia a un lado, al otro Europa,f
Y allá a su frente Estambul: e
A continuación nos encontramos la siguiente estructura que se mantiene hasta el final:
-En primer lugar una sextilla de pie quebrado al medir el verso 2 solo cuatro sílabas mientras los otros miden 8. Su rima es consonante.
Navega, velero mío, 8a
sin temor 4b
que ni enemigo navío, 8a
ni tormenta, ni bonanza 8c
tu rumbo a torcer alcanza, 8c
ni a sujetar tu valor. 8b

-Luego nos encontramos con otra octavilla de versos tetrasílabos con la siguiente rima:
Veinte presas 4-
hemos hecho 4a
a despecho 4a
del inglés 4b
y han rendido 4-
sus pendones[7] 4c
cien naciones 4c
a mis pies. 4B

-Por último nos encontramos con una copla que funciona como estribillo; es decir, cuatro versos octosílabos que riman en asonancia los pares.
Que es mi barco mi tesoro, 8-
que es mi Dios la libertad; 8a
mi ley, la fuerza y el viento; 8-
mi única patria, la mar. 8a


2. Estructura interna.
v.1/16 Descripción del barco, de cómo se realiza la navegación, así cómo del rumbo que lleva.
v.17/96 Soliloquio del capitán en el que aborda distintos temas:
-dirigiéndose a su barco resalta las condiciones favorables de la navegación, v.17/22.
-describe el botín conseguido y a quién se lo ha arrebatado: a los ingleses y a otras naciones, v.23/30
-Pondera la libertad que siente viviendo en el mar y no en tierra, v.35/48.
-Recalca cómo huyen de El temido los barcos cuando se encuentran con él y cómo reparte equitativamente el botín entre sus hombres, v.49/63
-Anuncia que está condenado a muerte, pero no tiene miedo, v.64/78
-Su barco es su hogar, en él duerme placenteramente, 79/92

3. Tema.
Canto a la libertad con la que vive un pirata / Soliloquio del pirata en el que se exalta la libertad

4. Resumen.
Un barco llamado El Temido navega velozmente por la noche. Su capitán alegre se dirige a Estambul y se siente tranquilo porque no ve barco enemigo y el tiempo es de bonanza. Va contento porque lleva buen botín. Se siente orgulloso de su libertad y de no tener más patria que el mar. Asimismo se considera justo porque reparte por igual las capturas. Por último, en su discurso, confiesa que no está preocupado porque se le persiga y esté condenado a muerte, ya que su vida la dio por perdida cuando logró escapar de la esclavitud. La mejor manera de demostrar su serenidad es que se duerme tranquilo arrullado por el mar.

5. Características literarias propias de la poesía romántica presentes en el texto.
Desde el punto de vista métrico hemos comentado algunas características que son propias del Romanticismo: polimetría y la combinación de estrofas en el mismo poema, muestra de la libertad creativa que caracteriza al romanticismo.
Uno de los rasgos del romanticismo liberal y de Espronceda es su predilección por personajes marginales que simbolizan la libertad. En este poema se exalta la figura del pirata, como un hombre que ha sido capaz de alcanzar su libertad luchando contra un tirano. Su vida en el mar es libre. No tiene banderas ni patria.
El destino del barco pirata es Estambul, en Turquía -Oriente. Se resalta un destino que era de especial predilección para los románticos españoles como forma de escapismo.
En cuanto a la ambientación que se recrea en el poema observamos una descripción del paisaje -mar tranquilo, por la noche, con luna- que es un reflejo de la conciencia tranquila del pirata.
El lenguaje y el estilo utilizado en el poema es el más característico del romanticismo: un discurso grandilocuente, enfático, con ritmos muy conseguidos y cambiantes, con interrogaciones retóricas V. 71: Y si caigo, ¿qué es la vida? , exclamaciones, v.49 ¡Barco viene!...

6. Figuras literarias.
ALITERACIÓN: acumulación del sonido R en los v. 55 y 56, con lo que se acrecienta el crujir del barco maniobrando para huir el ser perseguido.
A la voz de ¡barco viene!,
es de ver
cómo vira y se previene
a todo trapo a escapar:
que yo soy el rey del mar
y mi furia es de temer.

APÓSTROFES: V.17 navega velero mío
PARANOMASIA: La luna en el mar riela[8], / en la lona gime el viento.
POLISINDETON:
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza
tu rumbo a torcer alcanza,
PARALELISMOS: pues se repite la misma estructura sintáctica.
Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.
Además en esta misma estribillo encontramos una ANÁFORA, pues se repite al inicio del verso un que pleonástico. Y una ELIPSIS al suprimirse el verbo copulativo es.
mi ley, (es) la fuerza y el viento;
mi única patria, (es) la mar.

EPÍTETO: v. 35. feroz guerra.
ENUMERACIÓN: v. 79/84
Son mi música mejor
aquilones[9],
el estrépito y temblor
de los cables sacudidos
del negro mar los bramidos
y el rugir de mis cañones.

SINESTESISA: v. 11 Y 12.
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
PERSONIFICACIÓN: V. 10 en la lona gime el viento.
HIPÉRBOLES: el barco vuela v. 3; cien naciones a mis pies v. 29/30
SINÉCDOQUE: V.5 bajel pirata, se utiliza el barco en lugar de su tripulación: a los que temen es a su tripulación.
ANTÍTESIS: V.20 ni tormenta ni bonanza
METÁFORAS: V.82/83 Término metafórico: cuando el yugo del esclavo sacudí = Término real: cuando conseguí la libertad.
Término metafórico: Que es mi barco mi tesoro, Término real: lo más preciado, querido, lo único que tiene el pirata (Metáfora impura)



[1] Bergantín. (Del fr. brigantin o del cat. bergantí, y estos del it. brigantino). Buque de dos palos y vela cuadra o redonda. Goleta.

[2] Bajel. (Del cat. vaixell). buque (‖ barco).

[3] Rielar. (Del lat. *refilāre, de fīlum). Intr. Poét. Brillar con luz trémula.

[4] Pendón1. (Del fr. ant. o prov. penon).
Insignia militar que consistía en una bandera más larga que ancha y que se usaba para distinguir los regimientos, batallones, etc.

[5] aquilón. (Del lat. aquĭlo, -ōnis).
Viento procedente del norte.


[6] La octavilla, en métrica, es una estrofa de ocho versos de arte menor formada por dos redondillas y en la que una de las rimas se repite en la segunda de ellas.

[7] Pendón1. (Del fr. ant. o prov. penon).
Insignia militar que consistía en una bandera más larga que ancha y que se usaba para distinguir los regimientos, batallones, etc.

[8] Rielar. (Del lat. *refilāre, de fīlum). Intr. Poét. Brillar con luz trémula.

[9] aquilón. (Del lat. aquĭlo, -ōnis).
Viento procedente del norte.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Tema 2. Siglo XIX: el Romanticismo. La lírica. Las Rimas de Bécquer.


2º Bachillerato.
BLOQUE 2. El discurso literario.
Tema 2. Siglo XIX. El Romanticismo.
La lírica. Las Rimas de Bécquer.


1.‑ Introducción.
1.1. Concepto: ¿Qué se entiende por Romanticismo?
Es una actitud ante la vida o un estado de ánimo en el que predomina el sentimiento y la pasión frente a la consideración racional de las cosas.
‑No es sólo una corriente literaria, es un movimiento de fondo político y social que abarca desde lo ideológico a lo estético.
-Es un movimiento que se caracteriza no por negar lo anterior sino por afirmarse a sí mismo en ruptura con su presente.
‑El arte romántico se complace en la mezcla de elementos heterogéneos, en la ruptura de las reglas, en la fusión de los distintos géneros, en los contrastes, en la agitación...

1.2. Duración: Finales del siglo XVIII / 1ª mitad del siglo XIX.
No se produce simultáneamente en todas las literaturas europeas, ni tampoco es igual el ritmo de su desarrollo ni la intencionalidad de su penetración. Dos son los países donde surge el espíritu romántico:
‑Alemania 1770: Sturm und drang (Tempestad e ímpetu). Escritores románticos son Herder, Goethe –“Werther” y “Fausto”‑ y Schiller. Reivindicaban la libertad de la inspiración creadora; niegan el valor de las reglas clásicas.
‑Inglaterra: los autores más reconocidos son los hermanos August W y Friedrich Schlegel. Descubren en la Edad Media las raíces históricas de la sociedad moderna, a la vez que se alejan de la antigüedad clásica.

2.‑ Contexto histórico-cultural.
2.1. Transformaciones sociales y políticas.
2.1.1. ‑Revolución industrial inglesa (1760). ‑Desarrollo del maquinismo, industrias textiles y siderúrgicas. Grandes fábricas, trabajo en cadena: aumento de la producción.
‑Éxodo del campo a la ciudad.
‑Explotación y miseria de los obreros. Aparece una nueva clase social: el proletariado.
‑Crecimiento demográfico.

2.1.2. ‑Revolución francesa (1789)
‑Paso de una sociedad estamental a una sociedad de clases ‑el puesto social del hombre depende de su riqueza no de su nacimiento.
‑La clase social hegemónica es la burguesía: capitalismo liberal y liberalismo político.
-Tras la derrota de Napoleón (1815), se establece el Pacto de Ayuda Mutua (Santa Alianza), con el fin de sofocar cualquier brote de revolución liberal; de todas maneras, triunfan las revueltas en 1820, 1830 y 1848.

2.1.3.‑ Literatura y política. Los literatos participan de la vida política siguiendo las corrientes más importantes:
‑Romanticismo tradicional y conservador (rechaza los valores burgueses y sueña con una vuelta al pasado; apoyan la monarquía y la religión): Schegel, en Alemania; en Inglaterra, Walter Secot; en Francia, Chateaubriand; en España, el Duque de Rivas y Zorrilla.
‑Romanticismo progresista: (exalta los derechos humanos, el progreso y apoya movimientos revolucionarios): Lord Byron, en Inglaterra y Alejandro Dumas y Víctor Hugo en Francia. Larra y Espronceda en España.

2.2 Crisis de la conciencia europea: el inicio de la modernidad.
‑ ¿Cómo surge? El pensamiento ilustrado se descompone: el orden natural de las cosas se rompe. Los ilustrados pensaban que promoviendo la educación, el progreso científico y las libertades individuales se conseguiría la felicidad; pero las consecuencias fueron conflictos sociales. Los románticos se dan cuenta de esta realidad, pero no son capaces de proponer unas soluciones mejores, de aquí surge la crisis de conciencia europea.
‑Actitudes que adoptaron los románticos:
‑Aislamiento y evasión.
‑Sentimentalidad exacerbada.
‑Exhibición de la intimidad
‑Actitudes bohemias o revolucionarias.
‑Reivindicación de lo mítico.

3.- Romanticismo en España.
3.1. Prerromanticismo (1770 / 1808).
‑Escritores: Cadalso, Jovellanos, Meléndez Valdés. ‑Tienen temas y actitudes típicas del Romanticismo: soledad y amor unido a la muerte.

3.2. Revitalización neoclásica (1808 / 1833).
‑Durante la Guerra de la Independencia (1808 / 1813) el primer objetivo es la defensa de la patria.
‑Tras la derrota de los franceses en 1814, regresa el rey Fernando VII y se implanta un régimen absolutista; durante este periodo no se escribe literatura romántica.
‑En 1820 hay un pronunciamiento del Teniente Coronel Rafael de Riego; obliga al rey a acatar la Constitución de 1812: se implanta un gobierno liberal que dura 3 años.
‑En 1823 se produce la intervención del ejército francés, los llamados "Cien mil hijos de San Luis". Los liberales se exilian durante diez años (1823 / 1833). La literatura romántica se escribe fuera de España.

3.3. Desarrollo del Romanticismo: (1833 / 1850).
‑En 1833 muere el rey; durante la minoría de edad de su hija Isabel II –Regencia de María Cristina, su madre- se suceden una serie de gobiernos constitucionales.
‑Don Carlos reivindica el trono de su hermano quien previamente había abolido la ley sálica para que accediera al trono su hija Isabel II: se produce la guerra carlista 1833 / 1840. La guerra carlista será uno de los temas principales de la literatura.

3.4. Balance general del Romanticismo en España.
‑Aunque para los europeos España era el país romántico por excelencia por su historia y su arte, sin embargo, fue un movimiento tardío y breve en nuestro país.
‑El Romanticismo no cala hondo. La visión del Romanticismo se gesta en el interior del sistema racionalista de la Ilustración acentuando, sus contradicciones; por lo tanto, como nuestro siglo XVIII fue débil, era difícil que surgiera un movimiento fuerte.
‑El Romanticismo español atiende a los aspectos formales y externos del movimiento. Tiene una orientación histórica y legendaria que entronca con la literatura medieval ‑el romancero‑ y el teatro barroco.
‑Hay dos excepciones: Espronceda (poesía) y Larra (prosa).

4.‑ Literatura y sociedad: prensa, lectores y comercio editorial.
‑Hay un creciente afán de lectura para satisfacer la demanda de información de la clase urbana.
‑El 30% de la población sabe leer.
‑Se realizan lecturas colectivas.
‑Desarrollo del periodismo.
‑Algunas obras, como Noches Lúgubres de Cadalso, o El Diablo mundo de Espronceda, se publicaron en los periódicos.
‑Se crea un nuevo género: el artículo de costumbres.
‑La mujer se convierte también en lectora. Un género casi exclusivamente dedicado a ellas son las novelas folletín. Formaban colecciones literarias: "Bibliotecas de señoritas", Biblioteca de tocador, "Museo de las hermosas".
‑Hay un notable comercio editorial promovido mediante sistemas de ventas novedosos: las suscripciones a colecciones de novelas y la venta por entregas.
5.‑ Poética del Romanticismo.
‑La estudiarnos bajo tres puntos de vista.
5.1. Campo del espíritu.
‑Acentuada subjetividad, pesimismo, melancolía, marcado escepticismo.
-Sentimiento de rebelión que adquiere una expresión personal claramente individualizadora, (Espronceda)
‑Predilección por el mundo de ultratumba, lo satánico y sobrenatural (Las leyendas de Bécquer)
‑Supremacía del sentimiento, la pasión y fantasía ‑las creencias irracionales y populares, las leyendas, las alucinaciones, pesadillas y todo aquello que forma parte de la fantasía son un complemento necesario de esta literatura.
‑Ambientación y escenografía: los cementerios, catedrales, monasterios, noches de tormenta, montañas agrestes, ciudades legendarias con callejuelas tortuosas como Salamanca o Toledo.
‑Defienden la autonomía de la obra literaria: rechazan la función didáctica de la literatura.

5.2. Campo de la forma.
‑Rechazo de la preceptiva formal del neoclasicismo: proclamación absoluta de la libertad del poeta para elegir los medios formales.
‑Uso en una misma obra de distintos géneros.
‑Renovación de los esquemas estróficos.
‑Revitalización de las formas menos preciadas por el Neoclasicismo, por ejemplo el romance.
‑Polimetría.
‑Lenguaje: el énfasis, la exageración y el efectismo[1] son algunos de los rasgos predominantes en el lenguaje romántico. Al igual que la abundancia de exclamaciones, interrogaciones retóricas, frases entrecortadas, hipérboles y antítesis violentas.


5.3. Los temas: el YO.
- Exhibicionismo sentimental que lleva a descubrir hasta los más oscuros sentimientos (Canto a Teresa de Espronceda)
- Choque entre el YO subjetivo y el mundo, y como consecuencia: soledad, suicidio, evasión.
- El amor: la relación amorosa se produce con entregas súbitas, totales y rápidos abandonos.
- Temas transcendentales: el problema del tiempo, ansias por desentrañar los secretos del Universo o el misterio del más allá, significado de la vida, rebeldía teológica…
- Las reivindicaciones sociales: se canta al verdugo o el mendigo, se canta a tipos marginales (modelo de libertad individual). Se condena la injusticia y la diferencia de clases. Se defiende el ideal de libertad frente a los tiranos.
- Proclama el nacionalismo político y en ocasiones ensalzan los valores tradicionales populares.
- Evasión del mundo hacia épocas históricas lejanas en el tiempo: Edad Media; o en el espacio: orientalismo, exotismo.
- La naturaleza ‑tanto de manera autónoma o bien subordinada‑ es estudiada en todas sus modalidades y variaciones: la noche, el día, la tormenta y la calma, el mar, el bosque, la luna, el sol, las estrellas... Por lo general, los sentimientos se asocian a un estado de la naturaleza.

6. La poesía.
‑Género romántico por excelencia.
‑Se dan dos formas principales:
6.1. Poesía narrativa
‑Se inspira en temas legendarios e históricos.
‑Posee tono épico y heroico.
‑Utiliza polimetría y un lenguaje cargado de retoricismos.
El estudiante de Salamanca de Espronceda, es el más claro exponente de esta tendencia.
6.2. Poesía lírica
‑Se inspira en el amor, en todas sus variantes, en la intimidad y subjetividad del poeta.
‑La balada[2], las canciones[3] o la elegía son sus formas más frecuentes.
‑Versificación: rehabilitación del romance, crearon nuevos ritmos musicales y nuevas combinaciones de versos.

7. Biografía de Bécquer.

El paraíso perdido: Sevilla
Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla el miércoles 17 de febrero de 1836, en el número 9 de la calle Ancha de San Lorenzo (actual Conde de Barajas), en una casa que en la actualidad no existe. Fue bautizado el jueves 25 del mismo mes en la parroquia de San Lorenzo Mártir, oficiando de madrina Manuela Monnehay, hija de un perfumista francés instalado en Sevilla y discípula del padre pintor del poeta. Los Bécquer, nobles flamencos, llegaron a Sevilla a finales del siglo XVI para comerciar, y pronto alcanzaron una próspera situación entre las familias sevillanas más altas, con capilla propia en la catedral hispalense. El padre, don José Domínguez Bécquer, pintor de costumbres, casó con doña Joaquina de la Bastida, y de este matrimonio nacieron ocho hijos. Don José tuvo éxito pintando para los ingleses viajeros que compraban entusiasmados sus cuadros costumbristas, lo que le permitió mantener holgadamente a su familia. La infancia del poeta fue dichosa hasta los cinco años, en que murió su padre. Después, a los once, moriría su madre, mientras el niño estudiaba para marino en el colegio de San Telmo en condición de pobre pero de familia noble. Protegido por su madrina y por su tío Joaquín Domínguez Becquer, importante pintor sevillano, el poeta aprende pintura y humanidades y estrecha relaciones en especial con su hermano Valeriano, que andando el tiempo se convertirá en importante pintor y protegera al poeta en momentos difíciles. En 1853, Bécquer es ya un joven poeta que publica versos en revistas y periódicos locales, y que conoce a otros incipientes escritores que han de tener importancia en su vida, como Narciso Campillo, futuro editor póstumo de sus obras, o Julio Nombela, autor de unas importantes memorias que reconstruyen gran parte del periplo vital becqueriano. Los tres poetas forman una sociedad literaria y recogen sus poemas con la ilusión de publicarlos en Madrid y alcanzar fama. Su educación literaria, dirigida en el Instituto sevillano por Francisco Rodríguez Zapata, discípulo del gran ilustrado Alberto Lista, es clasicista, con especial aprecio a los poetas latinos y españoles del Siglo de Oro, en especial, Fray Luis de León, Herrera o Rioja. A la búsqueda del ritmo musical, de la expresión ajustada y noble, se une una inclinación prerromántica hacia lo sublime: la emoción ante la noche, la muerte, la fragilidad humana, etc.
La familia Bécquer, en arte y en política, se identifica con la Sevilla conservadora. Así, mientras en Madrid, en 1854, triunfa la intentona liberal-popular de O'Donnell, la «Vicalvarada», el poeta exhibe su espíritu satírico frente a la revolución en unos dibujos que se conservan en un álbum denominado Los Contrastes, o Álbum de la Revolución de Julio de 1854, por un Patriota.

El sueño madrileño El romanticismo lo invade todo, y pronto Gustavo Adolfo se deja ganar por el sueño de conquistar gloria y fortuna en Madrid. Abandona Sevilla y, con la ayuda de su tío, llega a Madrid en octubre de 1854. Nombela lo espera, y Campillo ha de llegar en breve. El primero da detalles de la lóbrega pensión en que ha de hospedarse, donde, en cambio, la patrona doña Soledad, andaluza así mismo, lo protegerá. Hasta 1860, en que gracias a otro de sus grandes amigos y editores de su obra póstuma, Rodríguez Correa, le consiga un empleo fijo de redactor en un gran periódico centrista español, El Contemporáneo, Bécquer conocerá las privaciones y la forzosa bohemia que han sufrido la mayoría de escritores en España. Para ganar el pan tuvo que hacer de todo: biografías de políticos a destajo, traducciones, chupatintas en una oficina pública, dibujos, zarzuelas, etc. La estética becqueriana, formada de un cierto clasicismo entreverado de romanticismo medievalista, encontrará en Madrid un nuevo ambiente poético del que saldrán, finalmente, las Rimas becquerianas. El romanticismo desarrolla una faceta desatendida anteriormente: la intimista, y se concentra en las verdades del corazón a través del poema breve, directo, o de la balada germánica, imaginativa y sugerente. Interesan ahora el Byron de las Hebrew Melodies, o el Heine del Intermezzo. En 1857 emprende una obra importante, la Historia de los Templos de España. Se trataba, siguiendo a Chateaubriand, de estudiar el arte cristiano español uniendo el pensamiento religioso, la arquitectura y la historia: «La tradición religiosa es el eje de diamante sobre el que gira nuestro pasado. Estudiar el templo, manifestación visible de la primera, para hacer en un sólo libro la síntesis del segundo: he aquí nuestro propósito.» El proyecto, inacabado pero que reunió a grandes especialistas, muestra las dotes organizativas del poeta «soñador». Para ganar algún dinero el poeta escribe, en colaboración con sus amigos, comedias y zarzuelas como La novia y el pantalón (1856), en que satiriza el ambiente burgués y antiartístico que le rodea; o, entre otras, La venta encantada, basada en el Quijote. En 1858, cansado y debilitado por el trabajo y las penurias, cae el poeta gravemente enfermo. Le asisten su hermano Valeriano y su amigo Rodríguez Correa, quien, para encontrar recursos, rebusca entre los papeles de Gustavo Adolfo y encuentra la primera de las leyendas publicadas, El caudillo de las manos rojas, de ambiente hindú y de un exotismo orientalista bastante nuevo en España.

El amor y las primeras rimas
Las tertulias artísticas en lugares públicos (cafés) o privados (casas particulares) proliferaron extraordinariamente en el siglo XIX. Don Joaquín Espín, maestro director de la Universidad Central, profesor de solfeo en el Conservatorio y organista de la capilla real, protegido de Narváez y bien introducido en palacio, tenía dos hijas, Julia y Josefina, y daba alguna tertulia musical en su domicilio. Julia, nacida en 1838, soñaba con llegar a ser una cantante de ópera famosa, como su tía bisabuela materna Colbrand, primera esposa de Rossini. En 1856 había cantado ante los reyes, estudio en el extranjero, actuó en La Scala de Milan en 1867 y en Rusia en 1869. En 1873, dos años después de muerto el poeta, casó con Benigno Ortega, que llegaría a ministro de la Gobernación. De Josefina se sabe poco. Tenía los ojos azules (Julia, negros), y según Rafael Montesinos las primeras rimas becquerianas manifiestan un posible galanteo con la hermana de Julia. Bécquer, que aún no era famoso, y sus amigos, todos jóvenes, acudían a la tertulia de los Espín. El poeta leía sus versos y manifestaba sus excelentes dotes musicales. Para todos era evidente su inclinación hacia Julia, la cual, con aspiraciones más altas, aunque estimaba el arte del poeta, no le consideraba un partido adecuado, y le disgustaba el ambiente bohemio y poco limpio que le rodeaba. Jesús Rubio ha editado los dos álbumes de Julia, con textos y dibujos del poeta dedicados a su musa, a la que no olvidaría nunca y a la que dedicó una parte importante de sus rimas.

Periodismo, política y boda
De 1858 a 1863, la Unión Liberal de O'Donnell gobierna España. En 1860, González Bravo, personaje importante de la oposición conservadora de Narváez, con el apoyo del financiero Salamanca, fundan El Contemporáneo, dirigido por José Luis Albareda y en el participan redactores de la importancia de Valera. Rodríguez Correa, ya redactor del nuevo diario, consigue que entre Bécquer. Se trata de hacer oír a la voz del ala liberal del partido moderado. En este periódico el poeta hará de todo: crónica de salones, política, literatura... Desaparece El Contemporáneo en 1865. Y de repente, ante la extrañeza de sus amigos, el poeta se casa en 1861 con Casta Esteban y Navarro. La había conocido en la consulta de su padre, a la que Bécquer acudía para tratarse de una enfermedad venérea contraída en sus años bohemios. Son años fructíferos en los que el poeta publica la mayoría de sus rimas y leyendas y se hace un nombre, además de poder mantener una familia con hijos. Pero en la intimidad de sus escritos el poeta se duele del fin de sus ilusiones. A su ascenso artístico y social (protegido del ministro conservador González Bravo, que lo nombra censor de novelas con un excelente sueldo; director de importantes revistas y periódicos, etc.) le acompaña un aburguesamiento paralelo al de la sociedad madrileña postromántica, realista y poco sensible.

Veruela
Su quebrantada salud necesita un descanso, y por consejo de su íntimo amigo Ferrán, con su familia y acompañado de su hermano Valeriano, recientemente separado de su mujer, y de los hijos de éste, se retira en 1864 al Monasterio de Veruela, monasterio cisterciense desamortizado y en el que haya instalada una hospedería en las antiguas celdas. Desde allí remitirá al periódico sus famosas cartas Desde mi celda, en las que, además de hacer reportajes sobre tipos y paisajes, hace un repaso de su vida pasada y actual, marcada por un profundo desencanto.

Revolución y destierro. El primer manuscrito de las rimas
1868 será un mal año para el poeta. Casta le es infiel y Gustavo se separa de ella quedando los dos hijos a su cargo. Perderá, con la revolución liberal, su puesto oficial, al tiempo que cae el ministro, protector y admirador de Bécquer, Luis González Bravo, quien le había pedido que reuniese sus poesías para publicarlas a su costa. Así lo hizo el poeta, organizando sus rimas en el primer manuscrito de El Libro de los gorriones, con prólogo del ministro. Pero en los disturbios de la revolución el palacio de González Bravo fue asaltado por la muchedumbre y el manuscrito se perdió. En Toledo, los hermanos Bécquer, con sus hijos, se refugiaron hasta que amainase el vendaval revolucionario.

Muerte de los hermanos Bécquer. Publicación de las Obras Completas
Volvieron en 1870, a un hotelito en las Ventas llamado La Quinta del Espíritu Santo. Convencieron a Eduardo Gasset para que fundase La Ilustración de Madrid, en la que el poeta sería el director y Valeriano dibujante. Colaboran estrechamente ambos hermanos en multitud de dibujos con texto, hasta que el 23 de septiembre de 1870 muere Valeriano. Rodríguez Correa, que ha prosperado mucho, se lleva al poeta y los hijos a un lujoso piso en la calle Claudio Coello, en el barrio de Salamanca. Pero el poeta ya no resiste el golpe. Mientras agoniza, pide a Ferrán que queme sus cartas («serían mi deshonra»), que publiquen su obra («Si es posible, publicad mis versos. Tengo el presentimiento de que muerto seré más y mejor conocido que vivo») y que cuiden de sus niños. Murió a las diez de la mañana, después de pronunciar las terribles palabras, reveladoras del desencanto que le embarga, «Todo mortal». En Sevilla había eclipse total de sol. Inmediatamente, los amigos, especialmente Ferrán y Correa, iniciaron los trabajos para editar y financiar la publicación de las Obras Completas del malogrado amigo, que en sucesivas ediciones fueron incorporando la mayoría de los textos que hoy conocemos del poeta, afortunadamente salvados del olvido.
8. Las Rimas.
Su producción poética es escasa y sólo se centra en las Rimas. Bécquer siempre tuvo conciencia de poeta y de realizar una poesía distinta a la que en aquellos momentos se presentaba.

8.1. Publicación
En 1871, muerto ya el poeta, sus amigos publicaron la primera edición completa de las Rimas. En vida del autor sólo aparecieron dieciséis en algún diario, otras habían sido reescritas por el propio Bécquer en un libro manuscrito ­titulado Libro de los gorriones, cuya primera composición se había perdido ­en las revueltas de 1868 en casa de su amigo el ministro González Bravo.
Años más tarde, Bécquer lo reescribió según lo recordaba. ­Hasta 1914 no se conoció este manuscrito que hoy se guarda en la Biblioteca ­Nacional.
De esta curiosa historia parten los problemas textuales que surgen en tomo a las Rimas, su cronología y su clasificación.

8.2. Contexto literario. Influencias.
Bécquer y Rosalía de Castro son los dos grandes poetas del siglo que consiguieron renovar la poesía de su tiempo y hacerla llegar hasta nuestros días. Bécquer es un post‑romántico, partidario de un romanticismo intimista y lírico, ajeno a la grandilocuencia de la primera etapa. Entre 1850‑60 aires poéticos intimistas y renovadores se estaban extendiendo por Europa. Entre los autores extranjeros más imitados destaca el poeta alemán Heine que impuso el ritmo asonante y la combinación de endecasílabos y heptasílabos. Además de Heine y otros poetas alemanes, se cita la influencia del inglés Byron. Pero Bécquer supo recoger las últimas tendencias poéticas y crear una nueva realidad y una nueva expresión.

8.3. Temas y clasificación.
El universo de las Rimas abarca dos aspectos fundamentales: la poesía y el hombre, con la implicación del amor en sus más distintas derivaciones: gozo, exaltación, ruptura o desengaño. La ordenación de los poemas en El libro de los gorriones difiere de la que dieron los amigos de Bécquer al publicar la primera edición. Rodríguez Correa, al parecer, quiso ordenar las Rimas en torno a una historia amorosa en la línea de Heine. En esta historia se apreciarían tres etapas: en la primera, la amada aparece en un paisaje de la naturaleza: son los idilios, la poesía y las flores que entornan la visión de un ideal femenino inalcanzable. En la segunda, se describe la ansiedad. La mujer se convierte casi en estatua de piedra en un sueño letal; al final, en la tercera, el poeta transmite sus sentimientos más puros, es la etapa de la ruptura amorosa y de la soledad.
Sea como fuere, el tema principal de las Rimas es la propia poesía; a partir de ahí indaga en las más difíciles técnicas de expresión para transmitirla. La poesía rebasa los límites del poema; todo lo que implica un grado de belleza superior y casi misterioso puede convertirse en materia poética. Todos los demás temas están subordinados a éste. José Pedro Díaz ha extendido una clasificación de las rimas por temas. Según esto habría cuatro apartados:

- Rimas de I a XI: el tema principal es la poesía, aunque el amor está también presente e íntimamente relacionado con ella.
- Rimas de XII a XXIX: el motivo central es el amor tratado de modo positivo (excepto en la Rima XIV).
- Rimas, de XXX a LI: el amor se muestra desengañado, el fracaso amoroso es el asunto principal.
- Rimas de LII a LXXI: la soledad es el gran tema, resultado del fracaso amoroso, el dolor, la angustia y la muerte.

La poesía está unida al misterio, a lo que no se puede delimitar, camina por la esfera de lo inefable. El poeta es el único hombre capaz de captarla mediante la palabra. A veces el lenguaje resulta insuficiente y ha de recurrir a la sugerencia, a la música. La Rima I es la que mejor expresa esta teoría poética becqueriana.

El amor es un tema central; en él funde la experiencia, la tradición erótica, la ­belleza femenina y el simbolismo; es capaz de provocar un estado de ánimo en el lector que sólo logran los grandes poemas. El amor en todo su entorno: la felicidad, la mujer, el sueño imposible, el poder de la mirada, la angustia, el desamor, el fracaso.

El desengaño es una derivación del amor, es el grupo de poemas en los que logra una mayor sinceridad humana. Late en ellos una emoción pura, expresada con todo un simbolismo y una tonalidad tradicional y romántica a la vez que renovadora. Es la expresión más genuina del sentimiento humano.

La soledad es un tema de marcado carácter existencialista; las últimas composiciones reflexionan sobre el sentido de la vida y de la muerte. Es el dolor del hombre, expresado con contención, es un trágico lamento, la expresión ­de un sinsentido, el amargo sufrir que hoy tiene una asombrosa vigencia.

8.4. Recursos formales. Estilo poético.

La poesía de Bécquer se caracteriza por un ritmo musical, sencillo y sugerente­, propiciado por la asonancia y el uso de formas métricas armónicas.

Bécquer supo renovar el lenguaje poético, liberándolo de la retórica y el énfasis de que hacían gala autores como Zorrilla o Núñez de Arce. En sus obras, el poeta intenta apresar el sonido, el color, el estado anímico. Esta emotividad requiere una forma desnuda y directa cercana a la poesía popular.

Desde el punto de vista gramatical, predomina el estilo nominal. Entre los verbos, la forma predilecta es el presente aunque en algunos casos aparezca el futuro. La adjetivación no es abundante pero sí precisa para no restar naturalidad al verso. Destacan sobre todo aspectos visuales y sonoros.

Entre los recursos retóricos empleados, sobresalen:
-El paralelismo, que afecta a la construcción del verso y de la estrofa. De esta manera, los versos siguen un esquema binario (Rima XLI) o trinario (Rima XI) pero siempre en torno a estructuras paralelas semejantes que dotan al poema de un fuerte ritmo sintáctico.
-La interrogación retórica es muy utilizada y en ocasiones se integra en los paralelismos. Se utiliza para cerrar una estructura paralelística o un poema. En todo caso siempre pretende despertar un estado anímico en el receptor. Tiene que ver con la forma dialogada que la crítica ha querido destacar en las Rimas.

Además aparecen sencillas metáforas, símiles, anáforas y antítesis.

8.5. La métrica.

Ya hemos dicho que predomina la rima asonante semejante a la del romance. Lo más común es la combinación de versos heptasílabos y endecasílabos en forma de silvas u otras formas estróficas más irregulares.

Escribió también seguidillas (-7 a5 -7 a5) (Rima LXXVIII), octavas reales (ABABABCC) (Rima IX), serventesios (ABAB) (Rima XX) y romances (Rimas V, XIX).

Muchos de sus juegos rítmicos y métricos apuntan ya a la renovación que llevó a cabo el Modernismo en el siglo XX. Con todo consiguió una musicalidad sugerente y amplió las posibilidades expresivas de los versos. Propició una lírica subjetiva, intimista, de tono menor, dirigida al alma y a los sentimientos.



Blog con información sobre Bécquer ( Interesante por el material audiovisual aunque en youtube hay bastante más) http://blocs.xtec.cat/becquermuntaner/
[1] Efecto causado por un procedimiento o recurso empleado para impresionar fuertemente el ánimo.
[2] Composición poética de carácter lírico dividida generalmente en estrofas iguales, y en la cual, por lo común, se refieren sencilla y melancólicamente sucesos legendarios o tradicionales.
[3] Composición lírica a la manera italiana, dividida casi siempre en estancias largas, todas de igual número de versos endecasílabos y heptasílabos, menos la última, que es más breve.