viernes, 27 de mayo de 2016

Comentario de texto de un fragmento del capítulo IV de la primera parte de El Quijote.





El labrador bajó la cabeza y, sin responder palabra, desató a su criado, al cual preguntó don Quijote que cuánto le debía su amo. Él dijo que nueve meses, a siete reales cada mes. Hizo la cuenta don Quijote y halló que montaban setenta y tres reales, y díjole al labrador que al momento los desembolsase, si no quería morir por ello. Respondió el medroso villano que para el paso en que estaba y juramento que había hecho  —y aún no había jurado nada—, que no eran tantos, porque se le habían de descontar y recebir en cuenta tres pares de zapatos que le había dado, y un real de dos sangrías que le habían hecho estando enfermo].

—Bien está todo eso —replicó don Quijote—, pero quédense los zapatos y las sangrías por los azotes que sin culpa le habéis dado, que, si él rompió el cuero de los zapatos que vos pagastes, vos le habéis rompido el de su cuerpo, y si le sacó el barbero sangre estando enfermo, vos en sanidad se la habéis sacado; ansí que por esta parte no os debe nada.

—El daño está, señor caballero, en que no tengo aquí dineros: véngase Andrés conmigo a mi casa, que yo se los pagaré un real sobre otro.

—¿Irme yo con él? —dijo el muchacho—. Mas ¡mal año!No, señor, ni por pienso, porque en viéndose solo me desuelle como a un San Bartolomé.

—No hará tal —replicó don Quijote—: basta que yo se lo mande para que me tenga respeto [33]; y con que él me lo jure por la ley de caballería que ha recebido, le dejaré ir libre y aseguraré la paga.

—Mire vuestra merced, señor, lo que dice —dijo el muchacho—, que este mi amo no es caballero, ni ha recebido orden de caballería alguna, que es Juan Haldudo el rico, el vecino del Quintanar [36].

—Importa poco eso —respondió don Quijote—, que Haldudos puede haber caballeros; cuanto más, que cada uno es hijo de sus obras.

—Así es verdad —dijo Andrés—, pero este mi amo ¿de qué obras es hijo, pues me niega mi soldada y mi sudor y trabajo?

—No niego, hermano Andrés —respondió el labrador—, y hacedme placer de veniros conmigo, que yo juro por todas las órdenes que de caballerías hay en el mundo de pagaros, como tengo dicho, un real sobre otro, y aun sahumados.


ESTRUCTURA EXTERNA.
Fragmento en prosa del capítulo IV de la primera parte de El Quijote de Miguel de Cervantes. El texto es una narración, aunque en él predomina el diálogo: en estilo indirecto a partir de la línea 3 hasta la 7, porque el narrador reproduce indirectamente la conversación que mantienen don Quijote y el labrador; y en estilo directo, el resto del fragmento ya que los parlamentos de los personajes se reproducen literalmente y son apostillados por el narrador. Podemos considerar también que hay argumentación en el regateo que hay entre el labrador Juan Haldudos y don Quijote.

ESTRUCTURA INTERNA.
Dividimos el texto en dos partes según los asuntos de los que hablan los personajes, aunque realmente todo el texto trata de lo mismo:
Primera parte, 1/11: El asunto principal se centra en la deuda contraída por el labrador con Andrés, su criado:
-Lo primero la liberación del muchacho y después las cuentas que echa don Quijote de la cantidad que debe Juan Haldudos a su criado, 73 reales.
-Regateo del labrador de esa cantidad a la que considera que hay que restar el importe de tres pares de zapatos comprados para el zagal y de dos sangrías que se le practicaron.
      -Réplica de don Quijote contradiciendo al labrador para que éste abone todo.
Segunda parte, 12/26: se centra en la forma y momento de pagar la deuda al no tener en ese momento el labrador allí dinero, por lo que pide a don Quijote que le acompañe el criado a casa para pagarle la deuda. El criado no quiere porque desconfía de su amo, pero el caballero le obliga confiando en que se cumpla lo pactado.

TEMA.
Liberación por parte de don Quijote de un muchacho que estaba siendo azotado por su amo e intercesión de aquél para que el señor abone las deudas contraídas con su asalariado.

RESUMEN.
Don Quijote acaba de paralizar el castigo que un labrador estaba infringiendo a un zagal y le ayuda ante su amo para que éste le pague el sueldo de nueve meses que le debía, con un importe total de 73 reales. El amo alega que de esa cantidad hay que descontar tres pares de zapatos y dos sangrías. Sin embargo, el caballero no le da la razón al creer que lo había castigado injustamente. El labrador acepta abonar la deuda, pero se excusa diciendo que en ese momento no lleva dinero encima por lo que propone que el muchacho vuelva con él a casa donde se saldará la deuda. Andrés, que así se llama el joven, no quiere ir con él porque piensa que no cumplirá su palabra, pero don Quijote le obliga a irse creyendo que sí lo hará.

CARACTERÍSTICAS LITERARIAS DE DON QUIJOTE PRESENTES EN ESTE TEXTO.
Don Quijote es un personaje idealista y optimista, cree en los nobles sentimientos y en la rectitud de las personas, al mismo tiempo defiende la verdad y la justicia. Sin embargo, a esa actitud se opone la realidad: en el momento que el caballero se aleje de la escena del castigo, el labrador continuará pegando al niño.
Además, Cervantes cree en el ser humano por lo que es y hace, no por su origen: “—Importa poco eso —respondió don Quijote—, que Haldudos puede haber caballeros; cuanto más, que cada uno es hijo de sus obras.”
Aunque El Quijote se plantea con una novela cuya génesis es la crítica a los libros de caballerías, observamos que muy pronto Cervantes defiende alguno de los nobles valores de los protagonistas y no duda de que esos ideales deben ser los de cualquier persona, por eso, hasta un cruel labrador, a los ojos de don Quijote, debe comportarse como caballero.
Aunque no es muy relevante, nos encontramos un error de cálculo de don Quijote cuando echa las cuentas de lo que debe el labrador a su criado: en vez de ser 63 reales, el caballero lo aumenta hasta los 73.
Desde el punto de vista técnico, nos encontramos distintos niveles narrativos que confieren riqueza a la obra. El narrador no participa demasiado en el relato, pero aquí interviene con ironía al juzgar el comportamiento del labrador: “Respondió el medroso villano que para el paso en que estaba y juramento que había hecho  y aún no había jurado nada—, que no eran tantos,…” en la línea 5.
Asimismo, para lograr dinamismo hay cambio de estilo indirecto a directo para reproducir el diálogo de los personajes.

PRINCIPALES FIGURAS LITERARIAS.
FIGURA
LÍNEA
CITA
INTERPRETACIÓN
Enumeración,
polisíndeton y metonimia
22
…¿de qué obras es hijo, pues me niega mi soldada y mi sudor y trabajo?
La injusticia que comete el labrador la pondera el criado con la enumeración y el acompañamiento  de conjunciones delante de cada palabra de la serie.
Con la expresión Mi sudor el muchacho se refiere a la falta de reconocimiento por parte del amo del desempeño de su servicio.
Símil e hipérbole
14/15
…porque en viéndose solo me desuelle como a un San Bartolomé[1].
Le vuelva a azotar con más intensidad aún.

Antítesis,
Dilogía[2]
8/11
—Bien está todo eso —replicó don Quijote—, pero quédense los zapatos y las sangrías por los azotes que sin culpa le habéis dado, que, si él rompió el cuero de los zapatos que vos pagastes, vos le habéis rompido el de su cuerpo, y si le sacó el barbero sangre estando enfermo, vos en sanidad se la habéis sacado; ansí que por esta parte no os debe nada.
En la argumentación utilizada por don Quijote para que el labrador pague toda la cantidad, utiliza varias figuras que son una muestra de su ingenio. Cuando habla de cuero, (dilogía) se refiere a la piel de los zapatos y a la piel del muchacho; cuando habla de enfermo y en sanidad, nos encontramos con una antítesis.
Dilogía e Hipérbole
26
…que yo juro por todas las órdenes que de caballerías hay en el mundo de pagaros, como tengo dicho, un real sobre otro, y aun sahumados.
Sahumado tiene el sentido de aumentados; es decir, aumentarán los reales que le debe. Pero también tienen el significado de ahumados, aromatizados… O sea, se los pagará además sermoneándole.








[1] La imagen de San Bartolomé a lo largo de la Historia del Arte ha sufrido escasas modificaciones siendo común la representación del santo en el momento del martirio, siendo desollado, bien sobre un potro o atado a un árbol.
[2] La Dilogía o Doble Sentido es una figura retórica que consiste en el uso de una palabra con varios significados distintos dentro de un mismo enunciado.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Comentario de texto del siguiente fragmento perteneciente al tercer acto de la comedia El perro del hortelano de Lope de Vega.

[…]
TEODORO:
A mil pensamientos llego
que me causan gran tristeza,
pues si se sabe este engaño,
no hay que esperar menos daño
que cortarme la cabeza.
TRISTÁN:
¿Agora sales con eso?
TEODORO:
Demonio debes de ser.
TRISTÁN:
Deja la suerte correr,
y espera el fin del suceso.
TEODORO:
La condesa viene aquí.
TRISTÁN:
Yo me escondo; no me vea.
Ocúltase. Sale DIANA
DIANA:
¿No eres ido a ver tu padre,
Teodoro?
TEODORO:
Una grave pena
me detiene; y finalmente
vuelvo a pedirte licencia
para proseguir mi intento
de ir a España.
DIANA:
Si Marcela
te ha vuelto a tocar el alma,
muy justa disculpa es ésa.
TEODORO:
¿Yo Marcela?
DIANA:
Pues, ¿qué tienes?
TEODORO:
No es cosa para ponerla
desde mi boca a tu oído.
DIANA:
Habla, Teodoro, aunque sea
mil veces contra mi honor.
TEODORO:
Tristán, a quien hoy pudiera
hacer el Engaño estatuas,
la Industria versos, y Creta
rendir laberintos, viendo
mi amor, mi eterna tristeza,
sabiendo que Ludovico
perdió un hijo, esta quimera
ha levantado conmigo,
que soy hijo de la tierra
y no he conocido padre
más que mi ingenio, mis letras
y mi pluma. El conde cree
que lo soy; y aunque pudiera
ser tu marido, y tener
tanta dicha y tal grandeza,
mi nobleza natural
que te engañe no me deja,
porque soy naturalmente
hombre que verdad profesa.
Con esto, para ir a España
vuelvo a pedirte licencia;
que no quiero yo engañar
tu amor, tu sangre y tus prendas.
DIANA:
Discreto y necio has andado:
discreto en que tu nobleza
me has mostrado en declararte;
necio en pensar que lo sea
en dejarme de casar,
pues he hallado a tu bajeza
el color que yo quería;
que el gusto no está en grandezas,
sino en ajustarse al alma
aquello que se desea.
Yo me he de casar contigo;
y porque Tristán no pueda
decir aqueste secreto,
hoy haré que cuando duerma,
en ese pozo de casa
le sepulten. […]
1. ESTRUCTURA.
1.1. Externa.
Texto incompleto en verso perteneciente a la obra de Lope de Vega El perro del hortelano. El fragmento pertenece al desenlace de la obra, en el tercer acto.
Está escrito en versos octosílabos, por tanto son de arte menor. Estos versos se organizan en dos tipos dos estructuras métricas. Del verso 1, mejor desde el 2, hasta el 9, forman dos redondillas: su estructura es 8a, 8b, 8b, 8a. Los versos 10 y 11 son sueltos. Y desde el verso 12 hasta el final, los versos forman un romance: serie de versos octosílabos con rima asonante los pares.
Todos los versos tienen un ritmo trocaico al caer el acento rítmico en sílaba impar.
        En cuanto al tipo de discurso nos encontramos con un diálogo teatral con el que se consigue desarrollar la historia. Cada intervención está precedida del nombre del personaje que habla. Encontramos, además, acotaciones descriptivas para indicar las entradas y salidas y la actitud con la que deben intervenir los personajes. En el propio diálogo, también encontramos narración, sobre todo a partir del verso 25, cuando Teodoro relata las tretas de Tristán para hacerle a él noble. En esta parte también hallamos descripción; por ejemplo, cuando Diana juzga y describe la conducta de Teodoro en el verso 48: “Discreto y necio has andado…”

1.2. Interna. En cuanto a su desarrollo podemos dividir el texto en dos partes, que corresponden a las dos escenas.
-Escena primera, del verso 1 al 11, se desarrolla el remordimiento de Teodoro por dar pábulo a la mentira fabricada por Tristán de que él es el hijo desaparecido del conde Ludovico.
-Escena segunda, del verso 12 al 63, aparece Diana y Teodoro confiesa la mentira de su procedencia y le solicita abandonar su palacio. Diana, al fin, a pesar de saber que no es noble, acepta casarse con él.

2. TEMA.
Aceptación por parte de Diana de Teodoro como marido, después de haber reconocido él que no era de condición noble.

3. RESUMEN.
Teodoro expresa miedo por la patraña inventada por su amigo Tristán de que él era el hijo desaparecido del conde Ludovico. Ven venir a su señora, la condesa Diana, y Tristán deja solo a Teodoro para que hable con ella. Inmediatamente el secretario le confiesa la mentira y le pide permiso para abandonar su servicio y regresar a España. Diana, lejos de concederle lo que le pide, le acepta tal como es valorando el acto de sinceridad y decide aceptarlo como esposo. Ahora bien, persiste en llevar adelante la patraña de que Teodoro es hijo del conde Ludovico y para que nadie lo descubra, determina hacer desaparecer  a Tristán, el único testigo incómodo de la historia.

4. COMENTARIO DE LAS PRINCIPALES FIGURAS LITERARIAS.
FIGURA
VERSO

CITA
EXPLICACIÓN
Hipérbaton
7
Demonio debes ser,
Donde se antepone el atributo- en este caso, además de la búsqueda de la rima, también se resalta anteponiéndola la palabra más importante: demonio; también, en el verso 41:
41
…que te engañe no me deja.

Desorden: “que no me deja que te engañe”
Elipsis
11
Yo me escondo; no me vea…
Podemos considerar elipsis la yuxtaposición de las dos proposiciones de la oración, en la que se suprime el nexo para que.
Anáfora
28 y 29
viendo / mi amor, mi eterna tristeza,
Se repite el posesivo mi. Se consigue ritmo. También hay asíndeton por no aparecer nexo entre los elementos de la también pequeña enumeración.
Paralelismos
35 y 36
más que mi ingenio, mis letras y mi pluma.
Se consigue ritmo. Además, hay una enumeración.
49
discreto y necio: Discreto y necio has andado: / discreto en que tu nobleza / me has mostrado en declararte; /necio en pensar que lo sea/ en dejarme de casar,
Es otro paralelismo, más complejo en este caso, que encontramos en la explicación de Diana de las palabras discreto y necio.

Enumeración.
47
tu amor, tu sangre y tus prendas.
Podemos comentar también, además de los ejemplos ya mencionados, esta en la que asimismo hay paralelismo.
Metáforas
18
Si Marcela te ha vuelto a tocar el alma
Nos encontramos una metáfora pura que se refiere al término real “si Teodoro te has vuelto a enamorar de ella”.
53 y 54
pues he hallado a tu bajeza / el color que yo quería;
Hallamos otra metáfora pura, también en boca de Diana con la cual la condesa valora la humillación y la sinceridad de su secretario tan noble como su posible origen nobiliario.
Antítesis y paradoja
48
Discreto y necio has andado.
Los dos adjetivos expresan cualidades aparentemente opuestas. La paradoja se explica en los comentarios que se hacen de estas palabras en los versos siguientes.
Hipérboles
24
Habla, Teodoro, aunque sea / mil veces contra mi honor.
Son las exageraciones propias de una persona enamorada, como Diana.
Personificación
25
Tristán, a quien hoy pudiera / hacer el Engaño estatuas, / la Industria versos, y Creta / rendir laberintos…
Con estas personificaciones Teodoro casi deifica las capacidades de Tristán para preparar el engaño que ha urdido. Además, encontramos las siguientes figuras en esta misma expresión: paralelismo, enumeración, elipsis al suprimirse el verbo en los primeros elementos de la serie.

5. Análisis del contenido.
Los personajes tipo, característicos de la comedia barroca, que aparecen en el fragmento son los siguientes:
-La dama, representada por la condesa Diana: su única preocupación es resolver las dudas sobre si la inclinación que siente por su criado Teodoro no atenta contra su honra. También, impedir la relación amorosa de Teodoro con Marcela.
-El galán, personaje tipo que encarna Teodoro. Su papel dramático es similar al de la dama: alargar la intriga amorosa hasta el final de la obra. No hay en él ningún otro elemento o interés que el de conquistar a Diana cuando esta muestra algún indicio de que siente algo por él.
-A Tristán lo podemos considerar la figura de donaire o gracioso. Aunque en este fragmento solo aparece al principio como confidente de las dudas de su amigo, su papel es determinante en el desarrollo de la trama, pues él será el encargado de urdir la patraña de que Teodoro tiene procedencia nobiliaria. Estas muestras de ingenio y su capacidad para resolver situaciones complicadas, son también una característica de este papel dramático.
En el texto se trata el tema del honor y la honra en su relación con el amor. Este es el tema más repetido en la comedia del siglo XVII. El honor no solo se detenta por  la sangre heredada, sino también por los actos honrosos. Así, todas las trabas relacionadas con el honor que han rondado en toda la obra desaparecen cuando en un acto de arrepentimiento y sinceridad el criado confiesa la verdad a Diana. Para ella será determinante ya que a partir de ese momento Teodoro es un hombre de honor y se convierte en la persona merecedora de su amor. Sin embargo, esta no desprecia el honor procedente de la sangre al determinar que no descubrirán la verdad e, incluso, es partidaria de cometer un asesinato matando a Tristán para que nadie descubra la verdad y su marido pueda ser el heredero de la herencia del conde Ludovico.
En cuanto al amor, podemos observar en el fragmento, una redención de la dama, que hasta ese momento ha impedido sin disimulo la relación de Teodoro y Marcela. Ahora, cuando su criado pide permiso para regresar a España, muestra comprensión y respeto a ese amor al permitir ese viaje si está motivado por esa razón. Es un cambio inesperado, al igual que el acto de sinceridad de Teodoro. En este sentido, se puede afirmar que los dos personajes se humillan y cuando realizan esto, es cuando ambos encuentran la recompensa. Su amor.
Desde un punto de vista métrico ya hemos comentado alguna característica. Destacamos en primer lugar el hecho de que el teatro está escrito en verso. Esto va a propiciar la presencia de mucho lirismo en algunas ocasiones. Se ha resaltado cómo según las necesidades expresivas se utilizaba una estrofa u otra: así en el texto tenemos dos redondillas, que son las estrofas que mejor se ajustan para hablar de asuntos graves y romances, usados en el relato de acontecimientos.

6. Conclusiones.

Fragmento representativo de una comedia palatina del siglo XVII y de Lope de vega en la que se puede resaltar las siguientes notas: está escrita en verso, con cambios de estrofa según los acontecimientos que se representan, con presencia de tres personajes tipo, como la dama, el galán y el gracioso o figura de donaire y en la que se desarrolla el tema más tratado en las obras del momento como es el honor, en este caso relacionado con el amor.