lunes, 25 de mayo de 2009

Discurso a mi padre.

Me gustaría que pasaras más tiempo en casa y menos trabajando; dieciocho horas de trabajo no es bueno para la salud. Piensas que mi hermano y yo estamos bien sin que nos hagas caso. Yo a veces no estoy bien, necesito un padre que de vez en cuando me diga algo, aunque sea: ¡vete a tu habitación! Siempre que vienes a casa no nos haces caso: o te vas a dormir o, en el mejor caso, te vas a jugar al fútbol con mi hermano. Yo no necesito que me digas nada, me conformaría con pasar más tiempo contigo, viendo una película, sacando al perro, porque… contarte mis cosas, pues no… Pero es que no pasas tiempo conmigo ni con tu familia. Tu trabajo te está consumiendo. De acuerdo en que necesitas trabajar para conseguir dinero pero… también necesitas estar con tu familia, ¿no? Siendo el jefe del bar no entiendo por qué no puedes cerrar. Hay muchos bares que un día a la semana cierran y tú… ¡no! ¿Por qué no? Me gustaría que cerraras un día, que venieras más a casa y que cuando hablásemos no acabaras hablando de ¡fútbol!

1 comentario:

Anónimo dijo...

me encanta este discurso, se ve que es de alguien que quiere a su padre, pero que no quiere mostrarlo y que se siente agoviado por que le ve poco, o no le ve
¿De quien es?