lunes, 19 de diciembre de 2011

Comentario de texto de El estudiante de Salmanca / José de Espronceda.

Empero un momento creyó que veía
   un rostro que vagos recuerdos quizá,
y alegres memorias confusas, traía      
de tiempos mejores que pasaron ya.   

Un rostro de un ángel que vio en un ensueño,
como un sentimiento que el alma halagó,
que anubla la frente con rígido ceño,   
sin que lo comprenda jamás la razón.             
Su forma gallarda dibuja en las sombras
el blanco ropaje que ondeante se ve,   
y cual si pisara mullidas alfombras,
deslízase leve sin ruido su pie.            
[…]
         
DON FÉLIX           
   «¡Qué! ¿sin respuesta me deja?        
¿No admitís mi compañía?    
¿Será quizá alguna vieja           
devota?... ¡Chasco sería!         
   En vano, dueña, es callar,    
ni hacerme señas que no;       
he resuelto que sí yo,  
y os tengo que acompañar.     
   Y he de saber dónde vais    
y si sois hermosa o fea,
quién sois y cómo os llamáis.
Y aun cuando imposible sea,  
   y fuerais vos Satanás,          
con sus llamas y sus cuernos,
hasta en los mismos infiernos,           
vos delante y yo detrás,          
 hemos de entrar, ¡vive Dios!  
Y aunque lo estorbara el cielo,            
que yo he de cumplir mi anhelo          
aun a despecho[1] de vos:
   y perdonadme, señora,       
si hay en mi empeño osadía,  
mas fuera descortesía
dejaros sola a esta hora:         
    y me va en ello mi fama,
que juro a Dios no quisiera     
que por temor se creyera        
que no he seguido a una dama.»         

Del hondo del pecho profundo gemido,          
crujido del vaso que estalla al dolor,        
que apenas medroso lastima el oído,     
pero que punzante rasga el corazón;                 
gemido de amargo recuerdo pasado,    
de pena presente, de incierto pesar,
mortífero aliento, veneno exhalado         
del que encubre el alma ponzoñoso[2] mar;                     
Gemido de muerte lanzó y silenciosa    
la blanca figura su pie resbaló,              
cual mueve sus alas sílfide[3] amorosa     
que apenas las aguas del lago rizó.


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  1. ESTRUCTURA EXTERNA.
Fragmento en verso de El estudiante de Salamanca, de José de Espronceda. En el texto encontramos los siguientes tipos de discurso: en algunas partes hay descripciones poéticas, como por ejemplo la descripción del gemido v.41/49, o de la propia mujer-fantasma de los versos 11-12; hay también narración con la cual avanza la acción, como en el verso 1, “Un momento creyó…” o en el verso 49, “Gemido de muerte lanzó…”; y tenemos un parlamento de un diálogo en estilo directo, precedido del nombre del personaje que habla en los versos 13/40, “¡Qué! ¿sin respuesta me deja?...
En el fragmento nos encontramos versos con distinta medida, característica propia de la poesía romántica; por tanto se trata de un poema polimétrico.
Distinguimos las partes narrativas y descriptivas en las que los versos son dodecasílabos; por lo tanto versos de arte mayor compuestos, con rima consonante encadenada con la siguiente distribución: A B A B. Se trataría de serventesios, aunque los versos de esta estrofa suelen ser endecasílabos.
En el parlamento de don Félix encontramos versos octosílabos; por tanto, versos de arte menor. Éstos se agrupan de cuatro en cuatro con rima consonantes formando dos estrofas que se van alternando: cuartetas con rima a b a b y redondillas con rima a b b a.

  1. ESTRUCTURA INTERNA.
Podemos establecer tres momentos en el desarrollo de la acción:
Primero, de la línea 1/12: Don Félix cree reconocer la cara de la mujer que se ha encontrado por la noche. Comprueba que su rostro, su talle y su forma de andar es esbelto.
Segundo momento, verso 13/40: Don Félix se dirige a ella para que le diga quién es y cómo se llama. Ante su silencio, insiste para que tenga la certeza de que la acompañará a casa e intenta disculparse por su insistencia, pero no está dispuesto a que su fama de hombre apuesto y galán se ponga en entredicho si la dejara sola.
Tercer momento, verso 41/52, como respuesta, la dama lanza un suspiro de dolor, de resignación ante lo inevitable y de amor al mismo tiempo y comienza a caminar.

  1. TEMA.
Empeño de don Félix en conocer a la misteriosa dama que acaba de encontrar en la noche salmantina y resignación de ella ante la insistencia del galán.

  1. RESUMEN.
En el transcurso de la noche salmantina don Félix creyó reconocer el hermoso rostro de una mujer que iba cubierta con un velo blanco. Su cuerpo esbelto y femenino también le resultaba familiar. Ante el silencio de ella, don Félix le habla para mostrar el empeño en conocerla y saber quién es y,  en todo caso, no dejarla sola en medio de la noche, pues si alguien se enterara se pondría en entredicho su fama de galán. La mujer fantasma, ante tanto empeño, solo suspira; un suspiro, por una parte que es de cariño; por otra, de resignación ante la condición tan temeraria del caballero. Y así, resignada, comienza a caminar.

  1. CARACTERÍSTICAS DEL ROMANTICISMO PRESENTES EN ESTE TEXTO.
Ya hemos comentado el uso de polimetría en un mismo poema, fruto de la libertad que los poetas románticos sentían a la hora de escribir que se plasmaba en el no respeto de las normas clásicas. El lenguaje es bastante grandilocuente y enfático; lo podemos observar en el parlamento del personaje que es muy apropiado a su personalidad.
El tema del amor unido a la muerte es bastante recurrente en el Romanticismo; ya lo hemos comprobado en Noches lúgubres de Cadalso. El protagonista, don Félix, un galán donjuanesco, es al mismo tiempo prototipo de personaje romántico: vive la vida sin estar sometido a  ninguna norma ni a ninguna persona. En cuanto a sus características se presenta como un hombre varonil, apuesto y muy valiente. También provocador y sin respetar las creencias religiosas básicas. El argumento desarrollado tiene un carácter historicista pues recrea una leyenda, característica también del movimiento. El lugar donde se sitúa, en Salamanca, con sus callejuelas medievales, y la ambientación nocturna con aparición de fenómenos fantásticos, como la presencia de la mujer fantasma –doña Elvira-, también es algo muy habitual entre los románticos.

  1. PRINCIPALES FIGURAS LITERARIAS.
FIGURA
VERSOS
CITA
INTERPRETACIÓN
Interrogación retórica
15
¿Será quizá alguna vieja devota?
Pregunta o duda que se hace a él mismo.
Exclamación
16
¡Chasco sería!

Apóstrofe
17
dueña
Forma apelativa con la que se dirige a la dama.
Polisíndeton
21…
Y…
Repetición de la conjunción y a partir de esos versos. Don Félix no parará hasta averiguar todo de ella: y he de saber…  y si sois hermosa o fea… y cómo os llamáis…
Hipérbaton
Personificación
9/10
Su forma gallarda dibuja en las sombras el blanco ropaje…
El blanco ropaje dibuja en las sombras su forma gallarda. Al colocar al inicio del verso su forma gallarda, se resalta esta cualidad de la figura que impresiona a don Félix.
Se atribuye al vestido la acción de dibujar. El vestido contornea.
Anáforas
38, 39, 40
Que…
Que…
Repetición de esas dos conjunciones que producen ritmo.
Paralelismo
43 y 44
…medroso lastima el oído/
Punzante rasga el corazón.
En el final de estos dos versos hay una misma estructura sintáctica que produce ritmo.
Hipérbole
8
Sin que lo comprenda jamás la razón
Este tipo de exageraciones son muy propias del carácter exaltado de los románticos. Por otra parte, esta lucha entre la razón y los sentimientos está presente en sus preocupaciones.
Antítesis
18, 19
Sí / No
Parejas de palabras que resaltan la oposición entre los deseos de los dos personajes.
22
Hermosa / fea
28
Delante / detrás
28
Vos / yo
Símil
6
Como un sentimiento que el alma halagó.
La contemplación de la belleza que creyó ver reconforta al alma sin que lo pueda entender desde un punto de vista racional.
Símil
Epíteto
11
Cual si pisara mullidas alfombras.
El silencio con el que se mueve se compara como si pisara alfombras o el aleteo silencioso de una sílfide
Se resalta una cualidad inherente a las alfombras: mullidas; sílfide: amorosa.(Epítetos)
Símil
51
Cual mueve sus alas sílfide amorosa
Metáfora
5
Un rostro de un ángel…
El término real sería una mujer muy hermosa
Metáfora
Elipsis
Hipérbaton
Rima en eco
Aliteración

41
Del hondo del pecho profundo gemido (exhaló)/ crujido del vaso que estalla al dolor

Se sobreentiende el verbo, -elipsis.
Es un suspiro doloroso e hiriente por los sentimientos amorosos que expresa la dama con él. Su intensidad es tal desde el punto de vista emocional que parece el crujir de un vaso cuando se rompe.
Tenemos dos aliteraciones: una de la vocal velar o, que acrecienta la sensación de profundidad de donde sale el suspiro, de lo más profundo. Y otra de de r y a que reproduce el ruido al romperse un vidrio (crujido, dolor y el estallido (a)
Metáfora
47
Mortífero aliento, veneno exhalado…
Ese gemido es de alguien que ha muerto, ella.



[1] Ofensa o disgusto para ella.
[2] Sustancia que tiene en sí cualidades nocivas para la salud, o destructivas de la vida. Se refiere al mar, “malsano, nocivo mar”.
[3] Ninfa, ser fantástico o mitológico elemental del aire. También, mujer muy hermosa y esbelta: “Con ese régimen te has quedado hecha una sílfide”.

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