viernes, 8 de noviembre de 2013

Comentario de texto de un fragmento de Los amantes de Teruel / Juan Eugenio Hartzenbusch


ISABEL
                                               ¿Prometes
                        obedecer a tu Isabel?
MARSILLA                                         ¡Ingrata!
                        ¿Cuándo me rebelé contra tu gusto?
                        Mi voluntad, ¿no es tuya? Dispón, habla.
ISABEL           Júralo.
MARSILLA      Sí.
ISABEL           Pues bien... Yo te amo. Vete.
MARSILLA      ¡Cruel! ¿Temiste que ventura tanta
                        me matase a tus pies, si su dulzura,
                        con venenosa hiel no iba mezclada?
                        ¿Cómo esas dos ideas enemigas
                        de destierro y de amor hiciste hermanas?
ISABEL           Ya lo ves, no soy mía; soy de un hombre
                        que me hace de su honor depositaria,
                        y debo serle fiel. Nuestros amores
                        mantuvo la virtud libres de mancha:
                        su pureza de armiño conservemos.
                        Aquí hay espinas, en el cielo palmas[1].
                        Tuyo es mi amor y lo será: tu imagen
                        siempre en el pecho llevaré grabada,
                        y allí la adoraré: yo lo prometo,
                        yo lo juro; mas huye sin tardanza.
                        Libértame de ti, sé generoso:
                        libértame de mí...
MARSILLA                                           No sigas, basta.
                        ¿Quieres que huya de ti? Pues bien, te dejo.
                        Valor... y separémonos. En paga,
                        en recuerdo si no, de tantas penas
                        con gozo por tu amor sobrellevadas,
                        permíteme, Isabel mía, que te estrechen
                        mis brazos una vez…
ISABEL                                              Deja a la esclava
                        cumplir con su señor.
MARSILLA                                         Será el abrazo
                        de un hermano dulcísimo a su hermana.
                        El ósculo[2] será que tantas veces
                        cambió feliz en la materna falda
                        nuestro amor infantil.
ISABEL                                              No lo recuerdes.
MARSILLA      Ven…
ISABEL                       No; jamás.
MARSILLA      En vano me rechazas.
ISABEL           Detente… o llamo…
MARSILLA      ¿A quién? ¿A don Rodrigo?

  1. Estructura externa.
Fragmento en verso del drama romántico Los amantes de Teruel. El fragmento pertenece al IV acto, al final de la obra cuando se está produciendo el desenlace.
Desde el punto de vista métrico podemos decir que los versos son endecasílabos; por tanto, versos simples de arte mayor. Su rima es asonante en todos sus versos pares: se repiten las vocales a-a. Los versos no se agrupan en estrofas. Podemos considerar que es un romance heroico que se empezaron a usar en los siglos XVIII y XIX.
El tipo de discurso del texto es el diálogo teatral, en el que dos personajes intercambian sus mensajes referidos a un conflicto amoroso.

  1. Estructura interna.
 Teniendo en cuenta el desarrollo de la conversación podemos dividir el texto en dos partes.
La primera, desde el verso 1 hasta el 21, en la que Isabel le confiesa su amor a su antiguo pretendiente don Diego Marsilla, pero le pide que se vaya de su casa para no ver comprometido su honor.
La segunda, desde el verso 22 hasta el final, centrada en el deseo de Marsilla de abrazarla antes de marcharse y la negativa de Isabel amenazándole con llamar a su marido si persiste en su intento.

  1. Tema.
Encuentro y separación de los dos amantes, a pesar de que el vínculo amoroso persiste después de seis años sin verse, a consecuencia de la situación personal de Isabel, ya casada con otro hombre.

  1. Resumen.
Isabel y Diego, después de seis años sin verse, se encuentran y después de arrancarle la promesa de que le obedecería y respetaría su voluntad, Isabel le confiesa que le ama, pero mandándole al mismo tiempo que no se meta en su vida ya que está casada con otro hombre. Ella siempre será suya y le pide que mantegan ese amor que desde niños comparten y que una vez pase esta vida, vuelvan a unirse cuando la muerte les llegue. Así lo acepta él, pero pidiéndole un abrazo final de despedida; algo que no acepta ella que le amenaza, cuando insiste él, en llamar a su marido para descubrir la presencia del antiguo amante.

  1. Características del drama romántico presentes en este texto.
En primer lugar hemos de hablar de la ambientación de la obra, que es un claro ejemplo del deseo romántico de huir del momento que les toca vivir, al situar la acción en la Edad Media, muestra del escapismo en el tiempo.
La obra se desarrolla en la Edad Media, cuando aún Valencia era de dominio árabe, -escapismo espacial. La misma presencia de personajes árabes es otra nota del gusto por lo exótico: Marsilla, aparece prisionero del Amir de Valencia; su esposa se ha enamorado de él…
El tema del amor unido a la muerte es también recurrente en este movimiento: el amor de Zulima a Diego trae como consecuencia su muerte violenta a manos de Adel; el exceso de amor y el despecho que sufre Diego es la causa de su repentina muerte, e Isabel muere de la misma manera cuando contempla cómo ha sido la causante de la muerte del amado.
La presencia del azar, del destino que juega con los personajes y se sobrepone a ellos, está presente en la obra desde el principio: en el último momento, cuando Diego se va a casar con Isabel, surge un nuevo pretendiente que impide el enlace; al final, cuando todo parece encaminarse a que los protagonistas se reencuentren, todo se les pone en contra. Es el destino, la mala suerte,  el que hace que al final la acción sea un drama.
La fuente de inspiración del autor parece ser una leyenda, con lo cual el argumento no es original. Este gusto por las leyendas tradicionales también era muy del gusto de los románticos.
Por otra parte, los personajes responden al gusto romántico: origen humilde, desigual por causas económicas en el caso de Diego Marsilla con respecto a su amada Isabel. Las características de su personalidad dramática son su apostura varonil, la valentía, el arrojo y sin embargo, al final el destino trágico al morir.
Aunque la escena objeto de comentario se desarrolla en los aposentos de Isabel, la escenografía es también romántica como el alcázar valenciano. También se mencionan otros de estética romántica, como las mazmorras, los bosques donde asaltan a los cristianos los bandidos árabes, el cementerio donde se enfrentan don Diego y Rodrigo.  
En cuanto a la forma destacamos los siguientes rasgos: la obra en su mayor parte está escrita en verso, pero hay partes en prosa. Esta mezcla es propia de los románticos. Estos rechazan también las reglas clásicas y mezclan lo trágico y lo cómico:
            -la acción transcurre en siete días, no en un día.
            -los cambios de espacio son constantes incluso dentro de un mismo acto.
            -casi todos los personajes son serios, excepto Teresa la criada de don Pedro.
            -división de la obra en cuatro actos –otros dramas, en cinco- cuando las obras       canónicas lo hacen en tres.
La condición que sí se cumple es la de una única acción.

  1. Comentario de las figuras literarias.
FIGURA
VERSO
CITA
COMENTARIO
Àpóstrofe
1
¡Ingrata!
Esta forma apelativa para referirse a Isabel, o al revés, es propia del momento emotivo que viven. Hay continuos reproches, se dan órdenes, se preguntan, se expresan sentimientos, sensaciones… Es propio de la función expresiva del lenguaje y de la tensión altamente emocional con que se desarrolla esta escena.
26
Isabel mía
5
¡Cruel!
Hipérbaton
11
Que me hace de su honor depositaria.
Se antepone el adyacente al núcleo nominal. Se puede deber a la búsqueda de la rima; en todo caso, también tiene su efecto estilístico al resaltar el adyacente destacando una palabra clave de la escena y de la obra: el honor.
28 y 29
Será el abrazo / de un hermano dulcísimo a su hermana.
“Será el abrazo dulcísimo de un hermano…” Diego sigue insistiendo en mantener ese amor ideal ya que el de pareja ya no es posible: resalta en su discurso algunos términos que ahondan en esta idea: hermano, infantil…
Paralelismo
19 y 20
Libértame de ti…
Libértme de mí
Repetición de la misma estructura sintáctica. Se consigue ritmo, intensidad emocional…
Antítesis
5 y 6
…me matase a tus pies, si su dulzura / con venenosa hiel…
Contraposición de significados. Este verso es anticipatorio de lo que sucederá más adelante: la muerte de Diego por amor.
Hipérbaton Antítesis Metáfora
13 y 14
Nuestros amores / mantuvo la virtud libres de mancha: /su pureza de armiño conservemos.

Se pospone el sujeto y se antepone el C.D.… La virtud mantuvo nuestros amores libres de mancha.
Mancha sería una expresión metafórica de puro, de espiritual…, cuyo símbolo de pureza es la piel blanca del armiño.
Metáfora
14
Su pureza de armiño conservemos…
Metáfora y epíteto
16
con venenosa hiel…
De la hiel se resalta una característica propia, que es venenosa.
También es una metáfora: esa expresión corresponde “a algo negativo”. Es decir, la confesión de que Isabel lo quiere es contradictoria: por una parte es positiva, lo ama –lo dulce- , pero también negativa –venenosa hiel- al pedirle que se vaya (destierro, v, 9).
Metáfora
27 y 28
Deja a la esclava / cumplir con su señor.
Isabel ya no es dueña de sí misma; como esposa, término real, está sometida a su señor, su marido, término real.



[1] Con palmas se recibe a Jesucristo el Domingo de Ramos. Con ellas se recibe a los que han triunfado.
[2] Ósculo procede del latín oscŭlum y hace mención al beso de afecto o respeto. El término, por lo tanto, se utiliza como sinónimo de beso.