miércoles, 19 de diciembre de 2012

Comentario de texto de la Rima XXX de G.A. Bécquer


 Asomaba a sus ojos una lágrima,
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún: “¿Por qué callé aquel día?”
Y ella dirá: “¿Por qué no lloré yo?”

Estructura externa.
Nos encontramos con un poema compuesto por dos estrofas de versos endecasílabos, por tanto, versos de arte mayor simples. Riman los pares en asonancia y quedan libres los impares. El ritmo es yámbico al caer el acento estrófico en sílaba par.

Estructura interna.
En la primera estrofa se describe a los dos amantes en una situación de conflicto amoroso que, a consecuencia del orgullo mutuo, no son capaces de resolver.
En la segunda estrofa, después de romper, o por lo menos estando sin reconciliar, el poeta cree que los dos se arrepienten de no haber sido más humildes y haberse perdonado.

Tema.
Lamentación del poeta por no haber sido capaz de resolver un conflicto amoroso.

Resumen.
El poeta rememora una situación de conflicto amoroso que los amantes no fueron capaces de resolver a consecuencia del actitud orgullosa de los dos. Ella estuvo a punto de llorar en ese momento, pero no prorrumpió en llanto; él a punto de pedir perdón, pero se quedó con la palabra en la boca.
Al recordar ese incidente, el poeta  se lamenta por no haber sido capaces de resolver esa diferencia entre ellos.

Figuras literarias.
En el verso 2 nos encontramos una elipsis del verbo que ha aparecido en el verso 1, “asomaba”. Lo mismo podemos decir del verso 5 en el que se sobreentiende el verbo “voy”: “Yo voy por un camino; ella, [va] por otro.” La elisión supone esencialidad en la expresión; también connota, por una parte, reflexión serena; por otra, cierta frialdad, como si la ruptura entre los amantes fuera irreparable.
En el verso 3, nos encontramos una metonimia: “Habló el orgullo”. Se supone con esta expresión que ella mantuvo una actitud de distanciamiento y soberbia con respecto él. Podríamos considerar que hay una personificación al atribuir una acción a una actitud. También vemos otra personificación en el verso 4: “y la frase en mis labios expiró”. Expirar es morir un ser vivo; el poeta quiere significar que no llega a pronunciarse la frase de perdón que se estaba a punto de decir. Además, comprobamos un pequeño hipérbaton al posponer el verbo en último lugar, así, la acción que no se va producir, se pospone en el discurso.
En el verso 5 nos encontramos con una metáfora pura muy repetida en Las Rimas como es considerar la vida, término real, como un camino, término imaginario o metafórico. Esta expresión es la que nos lleva a pensar que la ruptura entre los amantes es real pues ella sigue “otro”.
Nos encontramos una antítesis repetidísima en esta obra: el yo del poeta con el ella, la amada. Aquí se puede decir que acaba la etapa de regocijo amoroso y comienza la desesperanza del poeta por no sentirse querido.
Los dos últimos versos nos encontramos una estructura repetida, un paralelismo, otra figura habitual del peta y que es la base de muchas de sus composiciones. Es la siguiente estructura: una proposición principal con el mismo verbo, aunque distinto tiempo, polípote, y una proposición subordinada sustantiva que funciona como complemento directo. Las dos proposiciones son dos oraciones interrogativas directas que son introducidas por preposición y pronombre interrogativo: “Por qué”, anáfora. Ambas preguntas son dos interrogaciones retóricas ya que son más bien dos lamentaciones.
 

5 comentarios:

Laura Perez dijo...

Muchas gracias. ¡Me ha servido de mucha ayuda! Un muy buen comentario.

Andres dijo...

Aprobado👌

Andrea López dijo...

Muchas gracias me ha servido de gran ayuda

Anónimo dijo...

INCREIBLE!!

Anónimo dijo...

El mejor comentario de texto que he visto!! Enhorabuena!!