lunes, 26 de noviembre de 2012

Comentario de texto del cuento VII de El conde Lucanor / Don Juan Manuel



De lo que sucedió a una mujer llamada doña Truhana

Otra vez habló el conde Lucanor con Patronio, su consejero, del siguiente modo:
                - Patronio, un hombre me ha aconsejado que haga una cosa, y aun me ha dicho cómo podría hacerla, y os aseguro que es tan ventajosa que, si Dios quisiera que saliera como él dijo, me convendría mucho, pues los beneficios se encadenan unos con otros de tal manera que al fin son muy grandes.
                Entonces refirió a Patronio en qué consistía. Cuando hubo terminado, respondió Patronio:
                - Señor conde Lucanor, siempre oí decir que era prudente atenerse a la realidad y no a lo que imaginamos, pues muchas veces sucede a los que confían en su imaginación lo mismo que sucedió a doña Truhana.
                El conde le preguntó qué le había sucedido.
                - Señor conde –dijo Patronio-, hubo una mujer llamada doña Truhana, más pobre que rica, que un día iba al mercado llevando sobre su cabeza una olla de miel. Yendo por el camino, empezó a pensar que vendería aquella olla de miel y que compraría con el dinero una partida de huevos, de los cuales nacerían gallinas, y que luego, con el dinero en que vendería las gallinas, compraría ovejas, y así fue comprando con las ganancias hasta que se vio más rica que ninguna de sus vecinas. Luego pensó que con aquella riqueza que pensaba tener casaría a sus hijos e hijas e iría acompañada por la calle de yernos y nueras, oyendo a las gentes celebrar su buena ventura, que la había traído a tanta prosperidad desde la pobreza en que antes vivía. Pensando en esto se empezó a reír con la alegría que le bullía en el cuerpo y, al reírse, se dio con la mano un golpe en la frente, con lo que cayó la olla en tierra y se partió en pedazos. Cuando vio la olla rota, empezó a lamentarse como si hubiera perdido lo que pensaba haber logrado si no se rompiera. De modo que, por poner su confianza en lo que imaginaba, no logró nada de lo que quería.
                Vos, señor conde Lucanor, si queréis que las cosas que os dicen y las que pensáis sean un día realidad, fijaos bien en que sean posibles y no fantás ticas, dudosas y vanas, y, si quisiereis intentar algo, guardaos muy bien de aventurar nada que estiméis por la incierta esperanza de un galardón de que no estéis seguro.
                Al conde agradó mucho lo que dijo Patronio, hízolo así y le salió muy bien. Y como don Juan gustó de este ejemplo, lo mandó poner en este libro y escribió estos versos:

En las cosas ciertas confiad
Y las fantásticas evitad.


1. ESTRUCTURA:
EXTERNA:
Se trata de un texto completo escrito en prosa y verso: el pareado final a modo de moraleja. Se trata de uno de los capítulos de la colección de cuentos de El conde Lucanor, escrito por Don Juan Manuel.
El tipo de discurso predominante es el de la narración, tanto en la introducción, como en el apólogo como en las conclusiones. Pero, además, en el texto hay un diálogo entre los dos personajes. En uno esos diálogos, Patronio relata el cuentecillo de doña Truhana. Y podríamos añadir otro discurso más, la argumentación. Mediante un ejemplo el consejero intenta convencer a su señor que no haga caso de la propuesta que le han efectuado. La tesis se hallaría en las líneas 29 y siguientes: Vos, señor conde Lucanor, si queréis que las cosas…
E INTERNA:          
Se trata de una narración cuyo contenido está organizado de la siguiente manera:
1-12.Una introducción que consta de un diálogo entre el conde Lucanor y su consejero Patronio. El amo pide un consejo a su criado sobre una propuesta que le han efectuado con la que lograría grandes ganancias; éste le aconseja que no haga caso ilustrándoselo con un apólogo.
13/28. Apólogo. Como narración completa podríamos señalar el planteamiento, nudo y desenlace.
29/33. Conclusiones derivadas de la enseñanza subyacente en el cuentecillo realizadas por Patronio.
34/36. El conde comprueba la veracidad de lo aconsejado al llevar a la práctica la enseñanza de Patronio.
37/38. Un pareado como moraleja donde se resume la enseñanza.

2. RESUMEN.
El conde Lucanor habla con Patronio, su criado y consejero particular, para pedirle opinión sobre un negocio que el que se lo proponía le auguraba muchos beneficios. El criado le aconseja que no se ilusione demasiado ni crea a pie juntillas en los proyectos que no estén sustentados en la base de una realidad palpable. Si no se rige según este criterio le puede suceder lo que a una mujer llamada doña Truhana que yendo al mercado a vender una olla de miel, comenzó a elucubrar con los beneficios que conseguiría con la venta y las inversiones que realizaría después, hasta verse la persona más acaudalada del pueblo lo que le permitiría casar bien a sus hijas y ser respetada por su vecinos. En esto, tan distraída caminaba que de un manotazo tiró el puchero y derramó la miel.

3. TEMA.        
La necesidad de ser realista ilustrada con un cuento. Por una parte, el propósito del conde es reflexionar sobre la imaginación desbordada cuando proyecta en el futuro. Se ha de ser realista y analizar cualquier proyecto teniendo los pies en la tierra. Y también, de manera indirecta, no confiar en cualquier persona que nos prometa cosas que se cumplirán en el futuro. 

4. FIGURAS LITERARIAS. 
Hay polisíndeton, sobre todo cuando enumera lo que haría doña Truhana con el dinero de la venta de la miel: vendería aquella olla de miel, y compraría… y que compraría… y que luego… y así… La serie de cosas que haría con ese dinero es una cadena que parece que no tiene fin y que la llevaría a la felicidad.

Hay una pequeña enumeración en la línea 30, cuando Patronio afirma que las cosas han de ser posibles y no fantásticas, dudosas y vanas… 

Empleo de antítesis para diferenciar lo positivo, la conducta que hay que seguir, de lo negativo, la conducta que hay que evitar: en las cosas ciertas confiad / y las fantásticas evitad. En las líneas 37 y  38 [cosas] posibles / [cosas] fantásticas; pobre 14 / rica 15.

En general, no hay muchas figuras literarias: sencillez narrativa. Busca principalmente crear una prosa funcional, no estética aunque con una clara voluntad de buscar un estilo propio. 



5. ANALISIS DEL CONTENIDO.
La intencionalidad didáctica del texto es evidente; esa enseñanza se resume en la moraleja final expresada en un pareado para recordarla mejor. Este tipo de mensaje se asemeja por su forma al de los refranes, aforismos que se caracterizan por su brevedad y por ser sentenciosos.
En apoyo de estas enseñanzas era tradicional en la Edad Media utilizar cuentecillos, apólogos, anécdotas para ilustrar de manera concreta el mensaje que se pretendía inculcar.
Los apólogos utilizados en la Edad Media en general y los utilizados por don Juan Manuel, en particular, no eran originales. Sus fuentes son sobre todo latinas u orientales. Ahora bien, estas narraciones eran modificadas a gusto de cada autor. Y las adaptaciones que realiza Don Juan Manuel son meritorias. Para dar más sensación de verismo a lo narrado es el propio conde quien se presenta como protagonista y quien testimonia que la aplicación de la enseñanza le fue bien en la vida.
En cuanto al género del texto podemos decir que es una narración que pertenece al sub género de los apólogos, cuya característica es su brevedad y una finalidad didáctica.

 
 
                                  

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