lunes, 12 de noviembre de 2012

Comentario de texto de la Rima VII, de Gustavo Adolfo Bécquer

    
 1  Del salón en el ángulo oscuro,
     de su dueño tal vez olvidada,
     silenciosa y cubierta de polvo,
     veíase el arpa
  
 5  ¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas
     como el pájaro duerme en las ramas,
     esperando la mano de nieve
     que sabe arrancarlas!
  
     ¡Ay!--pensé--. ¡Cuántas veces el genio
10 así duerme en el fondo del alma,
     y una voz, como Lázaro, espera
     que le diga: "¡Levántate y anda!"

ESTRUCTURA EXTERNA:
Se trata de un texto completo escrito en verso. El poema consta de tres estrofas con cuatro versos de medida diferente –polimetría: son decasílabos y el cuarto verso de las dos primeras estrofas es un verso quebrado, un hexasílabo; mientras que el cuarto de la última estrofa es decasílabo. Riman los versos pares en asonancia y quedan libres los impares.
El ritmo es trocaico pues el acento estrófico recae en sílaba impar.

ESTRUCTURA INTERNA:
Primera estrofa. Descripción de un arpa olvidada y en desuso en una habitación.
Segunda estrofa. Reflexión exclamativa del poeta sobre las posibilidades creativas que tiene el instrumento –al igual que los cánticos de los pájaros a punto de piar cuando amanece.
Tercera estrofa. El poeta continúa reflexionando sobre la inspiración creadora y cree que está se encuentra en el poeta y tan solo hace falta un estímulo para que se manifieste.

TEMA:
Reflexión sobre la inspiración creadora que el poeta cree que está latente y solo es preciso un leve estímulo para que surja.
Seguimos con las rimas que abordan temas relacionados con el quehacer literario. En esta rima, como ya hemos visto en otras, Bécquer se muestra seguro de la continuidad de la poesía pues siempre habrá temas o sentimientos que se expresen en un poema. Eso está dentro de nosotros y cuando haya un estímulo se manifestará.

RESUMEN.
 Partiendo de la imagen de un arpa llena de polvo, olvidada en el rincón de una habitación en penumbra, al verla el poeta piensa en las melodías preciosas que se podrían interpretar si la mano delicada de una mujer la tañera. Del mismo modo, el poeta cree que la inspiración creadora está dentro de nosotros y que tan solo es necesaria una chispa, un motivo para que se manifieste.

ESTILO:
La poesía de Bécquer tiene poco que ver con el Romanticismo exaltado de años anteriores de poetas como Zorrilla, Espronceda o el Duque de Rivas. Se trata de una poesía intimista y directa; en apariencia, sin grandes alardes estilísticos. Las composiciones son breves, con estructuras rítmicas similares, que tienden a imitar en muchos casos las composiciones populares andaluzas. Por eso la métrica, aunque con la desinhibición y desparpajo propios de los románticos en cuanto al respeto que les merecían las estructuras clásicas, es sencilla: abundan los octosílabos e, incluso, poemas con versos más cortos; también endecasílabos junto a heptasílabos. La rima es asonante tan solo en los versos pares. Esta poesía, además de la influencia popular andaluza, tiene como modelo la poesía romántica de los lied alemanes de Heine y la poesía de Byron.
En cuanto a las características estilísticas de este poema concreto podemos comentar los siguientes aspectos.
El tono predominante del poema es el exclamativo, sobre todo en la segunda y tercera estrofa. Es sabido la vehemencia con la que Bécquer defiende la vigencia del género lírico. En otras rimas defiende esta misma idea. No duda de que hay temas, asuntos que siempre habrán de ser tratados poéticamente. Esa creencia se proclama entusiastamente con exclamaciones.
En las dos primeras estrofas, sobre todo en la primera, predomina el estilo nominal: es una sola oración descriptiva del arpa, con lo cual predominan los adjetivos, alguno de ellos explicativos, arpa olvidada, silenciosa y cubierta de polvo, que es además una estructura trimembre; el símil del verso 6: Como el pájaro duerme en la rama…; o la metáfora, mano de nieve 7- manos delicadas, blancas… de mujer; o personificaciones en el verso 5:  ¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas…
En estas dos primeras estrofas el tiempo verbal es el pretérito imperfecto propio de las descripciones por su carácter intemporal: veíase 4, dormía 5
Llama también la atención la impersonalidad con la que se expresa la visión del arpa –oración impersonal del verso 4-, sobre todo porque luego aparece la intervención del poeta con la primera persona del verbo: pensé 9.
Hay una repetición muy significativa: es la del verbo dormir, en distintos tiempos: 5, dormía; duerme en el 6; y duerme en el 10. Con esta repetición se hace hincapié en que la motivación poética tan solo está latente, no muerta.
En el poema se utilizan dos símbolos de mucha tradición poética: el arpa olvidada y el pájaro dormido para referirse a la inspiración poética.
Por otra parte, observamos una de las características del romanticismo y de Bécquer, es la convivencia de música y poesía.

2 comentarios:

PolMC dijo...

Buen comentario, me fue de gran ayuda

alisson adaa dijo...

En mi opinión el poema se divide en dos partes, en la primera habla del arpa como una personificación , ya que dice que el arpa se veía en el ángulo oscuro esperando la mano de nieve.La otra parte sería la que da a conocer el mensaje de Bécquer ,nadie hace nada sin que alguien como Lázaro le diga :levántate y anda.
Poe otra parte está muy bien desarrollado.